Agustín Yanel

LA AMBIGÜEDAD CALCULADA DE LA DECLARACIÓN DE CARLES PUIGDEMONT SOBRE CATALUÑA

No hay que jugar con las cosas de comer... ni con la independencia

La obligación de los políticos es hacer llegar sus mensajes con claridad a la ciudadanía, para que se entienda lo que dicen y se sepa lo que hacen. Para eso son elegidos y para eso se les paga el sueldo. Pero parece que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, no está dispuesto a cumplir ese principio y prefiere jugar al equívoco.