Un panorama desolador

Cebolla después de la "batalla" (videos)

En la localidad toledana aún no se creen lo que ocurrió la tarde del sábado 8 de septiembre. Pero lo que tienen claro es que no lo van a olvidar en la vida. Un día después, encastillalamancha.es ha estado allí. Hay barro, mucho. Hay desesperación, mucha. Pero también ganas de pasar página y olvidar esta auténtica pesadilla…

Brutal. Así está Cebolla un día después de la riada. Absolutamente dantesco.

Parece que en vez de una tormenta se ha producido una batalla. Caras de apenas no haber dormido en toda la noche, pero no porque fueran las fiestas del pueblo, que lo eran, sino porque el arroyo Sangüesa “aguó” todo y “aguó” a todos. Una pesadilla, vamos, un panorama desolador que no habían visto en la vida… Porque la calle principal, la Travesía de Talavera, en Cebolla (Toledo), la mañana del domingo 9 de septiembre de 2018 parecía más el plató de una película de guerra que una localidad en las postrimerías del verano.

Sí, caras largas, de no creérselo aún, casas y calles llenas de barro, de hecho el agua subió hasta un metro de altura, incertidumbre, palas, camiones, buldozers, vecinos echándose una mano unos a otros… (Vea una galería de fotos del desastre).

Las fotos de Cebolla, un día después, que parece un escenario de guerra

Sí, es Cebolla después de la “batalla”…

Iñaki, por ejemplo, mira al vacío, que es lo que parece que es la arteria principal de Cebolla, y no se lo explica. Su casa no ha sido afectada porque no está en el cogollo del asunto, pero sí las de alguno de sus amigos. Botas y ropa de trabajo para ayudar a limpiar lo que es un lodazal, “parece mentira…”, ojos vidriosos, “es increíble…”.

Cebolla es lo más parecido a un plató de una película de guerra…

Es imposible cruzar la calle más afectada salvo que te dispongan a llenarte de barro hasta los bolsillos de los pantalones. Locales comerciales que tardarán en abrir porque la limpieza se prolongará durante varios días; casas en las que mujeres y hombres se afanan en sacar todo el lodo acumulado, que por mucho que limpien parece que no se acaba nunca. Todo a base de palas…

¡Qué desastre!

Pero los vecinos tratan de recuperarse a marchas forzadas. No queda otra. Mañana es lunes, pasado martes… Y todo debe volver a la supuesta normalidad que tenían justo momentos antes de las cuatro de la tarde del sábado 8 de septiembre, cuando se desató el infierno…

Cuando…

Cuando el agua que cayó corrió por las calles del pueblo como si de un río se tratara y se llevara coches (había zonas que parecían cementerios de vehículos) y todo lo que pilló por delante.

Pero mires por donde mires solo ves barro, contenedores del revés, árboles tristes, todo de color marrón, casas sucias, enseres por las aceras…

Sí, es Cebolla después de la “batalla”…

(En las labores de limpieza, además de numerosos vecinos, participan siete patrullas de la Guardia Civil, 30 voluntarios de las Agrupaciones de Protección Civil de Segurilla, Cebolla, San Bartolomé de las Abiertas, Torrijos, Carpio de Tajo, Gerindote y Calera y Chozas; además de camiones y brigadas de mantenimiento de carreteras del Ministerio de Fomento).