Jorge Martínez Gómez

El policía local de Nambroca (Toledo) condecorado en Gandía por salvar la vida de un hombre

Era verano de 2018 y… "Vi a un hombre de 45 años tumbado en el suelo que no podía respirar, le faltaba el aire y ya estaba inconsciente. Había sufrido un desvanecimiento en plena calle y comenzó a ponerse morado. Por lo que rápidamente le realicé un masaje cardíaco y recuperó el pulso”

Jorge Martínez, policía local de Nambroca, salvó la vida de un hombre en Gandía en verano de 2018. Ahora ha sido condecorado por tal acción.

Jorge Martínez Gómez, policía local de Nambroca (Toledo), fue condecorado el miércoles 6 con la «Cruz de Pisana Blanca» después de salvar la vida a un hombre en Gandía en verano de 2018, donde se encontraba para reforzar la seguridad ciudadana en la Operación Verano.

Episodio que contó a encastillalamancha.es:

“Un día de ese verano vi a un hombre de 45 años tumbado en el suelo que no podía respirar, le faltaba el aire y ya estaba inconsciente. Había sufrido un desvanecimiento en plena calle y comenzó a ponerse morado. Por lo que rápidamente le realicé un masaje cardíaco y recuperó el pulso”.

Acción que le supuso el reconocimiento público por parte del Ayuntamiento de Gandía.

La entrega, organizada por la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias y a la que asistió, por ejemplo, la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, se llevó a cabo en el Real Monasterio de Santa María, de El Puig, junto a otros policías locales que, en ocasiones y arriesgando sus propias vidas, consiguieron salvar otras.

Martínez, que es toledano, presta servicios policiales en verano en Gandía y se ha mostrado satisfecho, «es todo un orgullo representar al cuerpo de la Policía Local del Ayuntamiento de Nambroca y a la comunidad de Castilla-La Mancha en un acto institucional en el que se reconocen los méritos de los agentes».

En enero atendió a un hombre de 70 años que, desvalido, clamaba auxilio a gritos en Nambroca

No queda ahí la cuestión, puesto que ha protagonizado y vivido situaciones similares. La última, en Nambroca, el 15 de enero de este mismo año, cuando un hombre de 70 años, desvalido y tirado en el suelo de su vivienda, clamaba auxilio a gritos…

Minutos antes, dos miembros del servicio de Ayuda a Domicilio del ayuntamiento de la localidad iban a ver a uno de sus vecinos pero se percataron de que no abría la puerta cuando llamaron al timbre y a los pocos segundos escucharon unos gritos que procedían del interior, por lo que solicitaron la presencia, a través del 112, de la Policía Local, los Bomberos y el personal sanitario.

A esa llamada de auxilio en el número 44 de la calle Arapiles acudió de inmediato Jorge Martínez. “No, no me lo pensé ni un minuto, es cierto. Luego en frío reflexiono y… Pero es que tengo la esencia de policía y sabía que era lo que tenía que hacer”.

Primero trepó por la valla perimetral de unos tres metros de altura para acceder a la parcela de la vivienda, pero aún faltaba entrar a la casa. A través de una ventana de una habitación osbservó al anciano, tumbado en el suelo de costado y gritando, por lo procedió a revisar todas las puertas y ventanas por si alguna estuviera abierta. Pero no… De ahí que intentara acceder a través de una puerta introduciendo una tarjeta por el método del resbalón, pero tampoco…

“Mi única opción era saltar a una ventana que estaba cerrada y con la persiana bajada, y lo hice. La tuve que abrir con un golpe seco que di con el hombro, pero me caí al interior y me rompí la chaqueta del uniforme”. Pero, por fortuna, no sufrió ningún daño.

Una vez dentro, auxilió al señor y facilitó la entrada al domicilio de los servicios sanitarios, quienes le trasladaron de inmediato al hospital Virgen de la Salud, en Toledo…

Hace ocho años salvó a un joven de 23 años en Nambroca que se quería suicidar

Y hace ahora casi nueve años, en marzo de 2011, otra actuación suya permitió salvar la vida a un joven de Nambroca que se quiso suicidar.

“Una mujer nos avisó de que su hijo se había ido de casa llevándose un cuchillo de grandes dimensiones diciendo que se iba a suicidar por unos problemas sentimentales que había tenido. A través del 112 le localizaron por teléfono y pude hablar con él. Durante la conversación deduje que no se encontraba ya en el pueblo porque yo escuchaba viento y en ese momento en Nambroca no lo hacía. Por lo que debía estar por alguno de los caminos que salen de la localidad. Finalmente le localicé en uno de ellos. Estaba semiinconsciente y tenía cortes en ambas muñecas. Por fortuna, salvó la vida”.

Su satisfacción es que años después vuelve a verle por Nambroca “y está muy agradecido por lo que hice por él”.

jorge_martinez_policia_local_nambroca
Jorge Martínez, con la condecoración que le entregaron esta semana en Gandía.