A Farcama...

María Díaz, la artesanía como algo "útil" y la diferencia entre lo "estándar" y lo "único"

Diferentes personajes públicos de Castilla-La Mancha eligen sus piezas de artesanía favoritas y le cuentan a los lectores de encastillalamancha.es por qué las han seleccionado y qué las hace tan especiales. La vicepresidenta primera de las Cortes regionales muestra algunos pendientes artesanos de su gran colección, una debilidad para ella y una forma de salir de lo "estándar"

Foto - Rebeca Arango

Vivir la artesanía desde el reconocimiento al esfuerzo, como regalo perfecto y como la di­ferencia entre lo “estándar” y lo “único”. Esta es la relación entre la vicepresidenta primera de las Cortes de Castilla-La Mancha, María Díaz, y el trabajo artesano.

Asegura que va todos los años a Farcama y siempre vuelve cargada con todo tipo de ar­tesanía, porque tiene “mucha y variada”, pero reconoce que tiene una debilidad, los pendien­tes. De toda su colección, que no es pequeña, destaca unos pendientes con identidad propia y una historia detrás.

 

“Si tienen algo bonito es que son piezas únicas y además puedes conversar con el artesano y te cuenta la historia, como la de mis pen­dientes, a los que le había puesto de nombre Satélites del amor“, explica Díaz.

En este sentido, ella quiere poner en valor las obras del sector no como algo puramente “de­corativo”, sino como algo “útil”, como en este caso los tres pares que ha elegido como mues­tra. Lo cierto es que esta apasionada de la ar­tesanía afirma que es importante estimar los trabajos manuales porque es “nuestra cultura, nuestra tradición”. En definitiva, “estar ligado a un territorio por su artesanía”.

Me atrae lo que se sale de lo estándar, yo creo que estamos cansados de eso y tener piezas únicas es lo que más me gusta de la artesanía

Y precisamente ahí es donde pone el ‘pero’ a la apuesta de Castilla-La Mancha por el sector artesano. Recuerda que en su Ontur (Albacete) natal, su abuela y bisabuela hacían “puntillas de ganchillo” y “cosían zapatos a mano”, al­gunas de estas piezas todavía las conserva. Asimismo, explica que se trabajaba mucho el esparto pero estas labores que pasaban “de generación en generación” se están perdien­do. Piensa que se debe valorar la artesanía “no solo como motor económico”, sino como parte fundamental de nuestra cultura. Por eso pide más implicación a las administraciones con las políticas relacionadas con el sector, “como se hace en el norte”.

Si tiene que hacer un regalo, la diputada re­gional de Podemos, con la artesanía, siempre acierta. Suele obsequiar con joyas en muchas ocasiones, pero también regala navajas de Al­bacete, porque la cuchillería de Albacete “no se compra, se regala”. El abanico de regalos artesanos de Díaz se extiende a jabones o productos de alimentación, “como los quesos”. Porque lo hecho a mano lo tiene en su casa, lo regala y la gente que la conoce también le suele obsequiar con este tipo de productos.

Además, no se olvida de la variada y buena artesanía que se hace en el sector agroalimentario. Si se tiene que quedar con algún plato de la cocina regional, sin duda elegiría el gazpacho manchego, porque en Castilla-La Mancha se hacen “muy buenos gazpachos” y si se tiene que quedar con alguno, este sería el de su madre.