Recientemente ha sido reconocido

El policía de Malagón (Ciudad Real) que desarmó a un hombre a la puerta de un colegio

"Le dije que tirase el arma pero no me hizo caso, así que me dirigí hacia él y se la quité”, cuenta el propio José Luciano Montero a encastillalamancha.es

Foto - Rebeca Arango

Recientemente el Gobierno de Castilla-La Mancha ha hecho entrega de las medallas al mérito profesional y policial de 2017 a los policías locales de Castilla-La Mancha, un total de 134 condecoraciones, la mayoría, para reconocer la permanencia en el servicio activo durante 20 o 30 años, pero otras para destacar actuaciones concretas, actuaciones sobresalientes como la que protagonizó el agente José Luciano Montero en Malagón (Ciudad Real), donde lleva 33 años en el Cuerpo de Policía Local.

Los hechos a los que tuvo que hacer frente y que le han valido tal distinción tuvieron lugar en septiembre de 2016 a las puertas de un colegio de la localidad ciudadrealeña. Cuando se encontraba dirigiendo el tráfico en un paso de cebra, en el momento de la entrada de los alumnos al centro, le avisaron de que una pareja, un hombre y una mujer, estaban peleándose. Una vez llegó al lugar y consiguió separarles, escuchó decir a los que allí estaban “¡ha sacado una escopeta!”. Quien había sacado la escopeta era una tercera persona, sobrino de la mujer, que estaba amenazando a la pareja de esta.

A partir de entonces todo sucedió muy deprisa. Según relataba el propio José Luciano a encastillalamancha.es, “le dije que tirase el arma pero no me hizo caso, así que me dirigí hacia él y se la quité”. Instantes después, el sobrino se abalanzó sobre el hombre que estaba discutiendo con la mujer y de nuevo tuvo que intervenir para separarlos, todo ello a escasos 30 metros de la puerta del colegio, con los padres y los niños huyendo del lugar por el peligro evidente que corrían.

Todo ocurrió muy rápido, no lo pensé

En ese periodo de tiempo en el que tan difícil resulta saber los minutos transcurridos, el agente asegura que todo ocurrió muy rápido, “no lo pensé”. “Me dirigí hacia él sabiendo que era yo quien tenía que resolver la situación” y consciente del riesgo que existía para el resto de personas. “Tienes que decidir en segundos” y, por lo sucedido finalmente, actuó de la mejor manera posible ya que “si hubiese sacado la pistola habría sido peor porque había mucha gente”.

En la trayectoria de este agente de 54 años también hay otras dos condecoraciones del Gobierno de Castilla-La Mancha por la constancia en el 20 y 30 aniversario del ejercicio de su profesión y otra más concedida por el Ayuntamiento de Malagón cuando hizo 25 años de servicio. No obstante, “para mí este último reconocimiento al mérito policial es el más importante”.

José Luciano entró en el Cuerpo de la Policía Local de Malagón con tan solo 21 años y recién terminado el servicio militar. “No fue algo premeditado; no tenía trabajo y salieron las oposiciones. Me presenté y aprobé”. Si bien era una profesión que no entraba en sus planes cuando era joven, lo cierto es que el balance que hace de todos estos años es muy satisfactorio.

Estos más de 30 años trabajando por la seguridad de los demás han dado para mucho, aunque -afortunadamente- la mayoría no han sido momentos tan difíciles como el vivido en septiembre de 2016. “El día a día suele ser tranquilo”, los incidentes más habituales –asegura- son peleas o peticiones de auxilio de los ciudadanos. No obstante, lo ocurrido hace ocho años sí que le ha hecho recordar lo expuesto que está al peligro y el alto riesgo que corre.