La madre del alumno afectado

Denuncian a la dirección de un colegio de Albacete y a la Inspección Educativa por ocultar un caso de acoso

La madre de un alumno del centro concertado La Enseñanza de Albacete ha anunciado hoy que ha interpuesto una querella criminal contra el equipo directivo del centro y la Inspección de Educación por "ocultar" el caso de acoso escolar que, según afirma, sufrió su hijo el curso pasado

Imagen de la fachada del Colegio La Enseñanza de Albacete.

La madre de este alumno del colegio La Enseñanza de Albacete, María Trinidad Cantos, denunció el curso pasado, ante la Policía Nacional, que su hijo estaba padeciendo acoso escolar, una situación que según la mujer, el centro “reconoció en su primer informe” pero que “luego negó, diciendo que era una situación de violencia entre iguales”.

En una nota de prensa, esta mujer ha considerado que el equipo directivo del centro y su orientador trataron de “ocultar” el caso y que “coaccionaron” al chico, de 13 años, “para que mintiera diciendo que no habían pasado cosas que sí pasaron”.

A su parecer, el centro “no cumplió con el protocolo de los casos de acoso escolar”, al tiempo que ha denunciado que la Inspección de Educación “tampoco lo hizo” y le ha acusado de dejación de funciones, por lo que ha llevado al caso a los tribunales.

La madre ha explicado que ella denunció este supuesto caso de acoso escolar a la dirección del centro en abril y que, “después de las investigaciones realizadas, la Comisión de Acoso del centro reconoció el bullying que estaba sufriendo” su hijo”.

En concreto, según ha explicado Cantos, en el acta que le facilitaron de la Comisión de Acoso se recogía que su hijo había sufrido “agresiones verbales, maltrato psicológico con constantes burlas en relación al apelativo despectivo asignado por el grupo, aislamiento y deterioro provocado de relaciones sociales y exclusión social”.

Asimismo, la mujer ha afirmado que también el inspector de Educación de la zona “reconoció que era un caso grave de acoso escolar”, sin embargo ha lamentado que “días después, el colegio comunicó que habían decidido modificar su informe”, de forma que el caso pasó a ser “un conflicto entre iguales”.

Según la versión la mujer, su hijo dejó de asistir a clases a finales de mayo “por prescripción médica” y este curso ha continuado sus estudios en otro centro educativo.

Por su parte, la dirección provincial de Educación ha defendido que la inspección “hizo su trabajo” y que “existe un informe que establece que no fue un caso de acoso escolar, que era un conflicto entre iguales”, aunque han reconocido el “derecho” de la madre a llevar el tema a los judiciales y han mostrado “respeto” por ese proceso.