El Villarrubia aguantó con 10 durante 27 minutos

1-3: el Formac Villarrubia logra su primer triunfo en 2ªB a costa del Mérida

Imagen del partido entre el Mérida y el Formac Villarrubia

El técnico del Formac Villarrubia, a pesar de los malos resultados, mantenía el discurso de la plena confianza en los suyos, y estos le respondieron con creces en un campo exigente, como es el del Mérida.

La primera parte fue de libro para los villarrubieros, azulones hoy. A la salida de un córner, Fran Cortés enganchaba débilmente, casi acariciando el balón, de primeras, eso sí, una volea que sorprendió al meta local. El balón entró llorando. Pareció una jugada en cámara lenta, que sorprendió a todos, incluido al goleador. Pero era gol. 0-1. Llegaba una alegría al fin en el semblante colectivo del Formac Villarrubia.

Y el partido se le ponía más en franquicia aún cuando Nando Copete, en el minuto 28, enganchaba un gran disparo al borde del área que se colaba sin discusión en la portería extremeña: 0-2. Así se llegaba al descanso.

Pero el Formac Villarrubia, hasta ahora perro flaco en el grupo, no lo iba a tener fácil. La zozobra llegó tras una jugada desgraciada del héroe del 0-2, el capitán Toni Seoane, a quien se le escapó un control de balón y agarró claramente a un contrario al borde del área grande, ya que se colaba sin remisión hasta la cocina villarrubiera. Tarjeta «naranja»… que fue roja.

Y, para más inri en contra del Formac Villarrubia, Gaspar acariciaba el balón con la zurda a la misma escuadra. Golazo. Gesto de calidad que demuestra que en el fútbol español hay muchos kilates en las categorías inferiores. Corría el minuto 65. A los de Javi Sánchez les tocaba sufrir.

Pero cómo es el fútbol… En pleno sufrimiento, una falta bien lanzada por Fran Minaya le hizo un extraño al portero local, cuyo raro rechazo daba en el poste y le caía a Nando Copete, que casi en la cocina empujaba el balón a la red, a la que llegaba gimoteando: 1-3. Quedaban 13 minutos.

Y el Formac Villarrubia aguantó hasta el final.