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El Gobierno regional defiende compatibilizar la actividad agraria y la defensa del medioambiente

El consejero Francisco Martínez Arroyo ha insistido en que en los Planes de Gestión de las zonas ZEPA va a ser posible "realizar prácticas de siembra directa"

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha mostrado hoy su compromiso con un modelo de gestión que compatibilice la actividad agraria y la defensa del medioambiente. Así lo ha expuesto en una visita a funcionarios del Servicio de Política Forestal de la Junta en Albacete, donde se ha reunido también con miembros de la Asociación Albaceteña de Agricultura de Conservación, a la que ha puesto como ejemplo de un “modelo a expandir” en la región.

El consejero ha indicado que se trata de un modelo que el Gobierno regional va a impulsar en Castilla-La Mancha “para retener CO2, evitar la emisión de gases de efecto invernadero y, por tanto, luchar contra el cambio climático”.

Martínez Arroyo ha anunciado que la Consejería de Agricultura va a realizar un estudio específico con la Asociación de Agricultura de Conservación de Albacete “para poner de manifiesto lo que se puede hacer por la protección del medio ambiente desde la agricultura de conservación para luchar contra el cambio climático”.

Ha explicado que la agricultura de conservación “deja en el suelo, en la superficie, durante más tiempo los rastrojos”, incluso durante todo el año “no se ara ese rastrojo” y eso hace “que se proteja el suelo y se retengan los gases de efecto invernadero”.

Ha hecho hincapié en que en los Planes de Gestión de las Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Castilla-La Mancha va a ser posible “sin ningún tipo de cortapisas realizar prácticas de siembra directa”, es decir, de agricultura de conservación donde “no va a haber ningún tipo de prohibición para la agricultura de conservación en Castilla-La Mancha”, según ha aclarado.

Martínez Arroyo ha asegurado que en la reunión de ayer martes con las organizaciones profesionales agrarias sobre las zonas ZEPA, hubo acuerdo con los cultivos herbáceos, basado en “ayudas atractivas económicamente y de carácter medioambiental para los compromisos que asuman los agricultores voluntariamente”.

Ha explicado que “es más rentable acogerse a la ayuda por limitación en la zona ZEPA porque va a suponer un ingreso de 208 euros por hectárea, una línea de subvenciones que se pondrá en marcha una vez estén aprobados estos planes de gestión en el mes de febrero” y que podrá sumar a la ayuda de agricultura ecológica.