Cuarta sesión del juicio por el doble asesinato

Las hermanas de una de las víctimas del asesinato en El Casar admiten que el acusado había amenazado con matar al otro fallecido

En la sesión testifical de hoy, las dos hermanas de la víctima más jóven -presuntamente- del "comanche" han hablado sobre las amenazas de este. También han declarado otros testigos que han relacionado a A.M. con otras amenazas, que no han escuchado disparos y que aseguran que la madre de la expareja de J.M.M. no encubrió al acusado

Las hermanas de uno de los fallecidos en el doble crimen ocurrido en abril de 2012 en la localidad toledana de El Casar de Escalona, en concreto de M.A.C.J., han afirmado que habían escuchado rumores en esta localidad de que el principal acusado por estos hechos, J.M.M., iba “diciendo por el pueblo” que iba a matar al segundo de los fallecidos, D.F.V.

Así lo han declarado durante el cuarto día del juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Toledo, en el que se juzga a J.M.M. como presunto responsable de ambas muertes y a F.S.S. y M.C.M.S.C. por un supuesto delito de encubrimiento, precisando que estos rumores les llegaron por parte de otros habitantes de este municipio y que no habían escuchado estas amenazas directamente de boca del acusado.

La hermana de una de las víctimas: “iba a matar a D.F.V.”

Concretamente, la primera de las hermanas de M.A.C.J. que ha declarado ha especificado que mantuvo una relación sentimental con el primero de los fallecidos, D.F.V., aunque en el momento de los hechos ya había terminado dicha relación y ella no estaba viviendo en El Casar de Escalona desde el mes anterior.

Esta testigo ha insistido en que J.M.M. tenía armas y “había amenazado con que iba a matar a D.F.V.”, así como que el padre y hermano del principal acusado han amenazado a personas del pueblo para que acudieran al juicio como testigos “a decir que era D.F.V. el que quería matar a J.M.M.”.

D.F.V. había tenido más discusiones y enfrentamientos con gente del pueblo

Del mismo modo, también ha reconocido que a su familia no le gustaba que su hermano se relacionara con el otro fallecido y ha apuntado que D.F.V. había tenido otras discusiones “con gente de allí” -en referencia a El Casar de Escalona-; aunque ha negado que acabara su relación con él porque fuera una persona agresiva.

Por su parte, la segunda hermana de M.A.C.J., que en la fecha del suceso tampoco vivía en el municipio donde ocurrieron los hechos, ha afirmado también que personas de El Casar de Escalona le dijeron, después de las muertes, que J.M.M. iba diciendo “desde el domingo por la mañana” que iba a matar a D.F.V.

Del mismo modo, ha detallado que también había escuchado a algunos vecinos decir que, ese mismo día, J.M.M. estaba bebiendo y que “bajó a la cañada acelerado”.

Tras la pelea, una testigo vio a A.M. en el bar y dijo: “A este lo mato”

En esta jornada también ha declarado otra testigo, que ha manifestado que el día anterior a lo sucedido hubo una pelea en un bar del pueblo y que vio a A.M. -al que el principal acusado inculpó de los dos crímenes en su declaración en la primera jornada- salir del bar diciendo: “A este chico lo mato”.

Sin embargo, no ha podido precisar ningún detalle sobre el altercado, explicando que no lo vio directamente sino que observó “barullo”, ni aseverar que D.F.V. participase en el mismo. Además, ha considerado a J.M.M. como una persona “muy tranquila” y a D.F.V. como “bastante agresivo”, aunque ha admitido no saber si M.A.C.J. era una persona conflictiva.

Otro testigo afirma que no escuchó disparos

Asimismo, ha comparecido otro testigo que ha señalado que en la tarde del día de los crímenes estuvo, junto con un amigo y otros dos conocidos, con J.M.M. para que este les vendiera “unos porrillos”.

Este testigo ha detallado que él y sus tres acompañantes estaban buscando a J.M.M. para comprarle droga y que, casualmente, se lo encontraron en una calle del pueblo y quedaron en la zona conocida como ‘La playita’ para concretar esta compra. Además, ha afirmado que, durante este encuentro, no observó que el acusado de los crímenes llevara una riñonera con un revólver ni escuchó ningún disparo desde que se separaron de J.M.M. hasta que llegaron a su coche para irse del lugar.

Una amiga de la otra acusada asegura que no hubo encubrimiento

Del mismo modo ha hablado en el juicio otra declarante, que se ha reconocido amiga de M.C.M.S.C. y que ha asegurado que en la noche en que sucedieron los crímenes estuvo con esta acusada en un bar del pueblo, momento en el que M.C.M.S.C. le mostró su preocupación porque no localizaba a su hija e “imaginaba que se había ido con J.M.M.”.

Esta testigo ha comentado también que estuvo ese mismo día en el lugar de los hechos cuando se encontró el cuerpo de D.F.V. ya que había sido alcaldesa de la localidad y que en ese momento llamó a M.C.M.S.C. porque el crimen “había ocurrido en el kiosko y su hija era novia del dueño”. A este respecto, ha detallado que la acusada de encubrimiento “se quedó muy callada”, aunque no le dijo que hubiera contactado con J.M.M. “en ningún momento”.

Finalmente, ha declarado como testigo un yerno de M.C.M.S.C., que ha relatado que en el día del suceso estuvo comiendo en el domicilio de su suegra, en el que también se encontraban J.M.M. y su entonces pareja. Sobre el principal acusado, ha apuntado que lo encontró “normal y tranquilo” durante la jornada.