Trágico final para esta familia de linces

Así jugaba Nenúfrar, la lince cazada "a bocajarro", junto a sus cuatro cachorros en los Montes de Toledo

Un cazador disparó "a bocajarro" a Nenúfar en los Montes de Toledo y se cree que sus cuatro crías también habrían muerto dada su corta edad en el momento de la muerte de su madre. La lince alumbró a las cuatro cachorros esta primavera en el que fue su primer y último parto

Nenúfar jugueteando con sus cachorros.

Esta primavera hubo una noticia que todos los amantes de los animales a buen seguro que disfrutaron. Era la información de que había nacido una camada de lince ibérico y de la que se tuvo constancia a través del entonces consejero de Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo, en un vídeo grabado por los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha:

 

A Nenúfar la mataron «a bocajarro»

Pero esa bonita noticia se ha tornado en trágica, puesto que Nenúfar, una lince nacida en 2016, fue víctima de la caza, tal y como denunció Ecologistas en Acción. Más tarde Antonio Aranda, jefe del servicio de espacios naturales de la Consejería de Desarrollo Sostenible de CLM, dijo que había recibido un disparo «a bocajarro» por parte de un cazador.

Además, sus cuatro cachorros, a los que se ve en el vídeo jugueteando y mamando de las tetas de su madre, se cree que habrían muerto tras la pérdida de su madre, puesto que dada su corta edad es difícil que hayan sobrevivido ellos solos.

Los cuatro cachorros fueron alumbrados en el primer y último parto de Nenúfar. Nacieron en libertad después de que la madre se asentase en una zona de los Montes de Toledo donde se encontraba el macho Mazapán, un año mayor que Nenúfar, como indica su nombre que comienza por M, la que se asignó a todos los nombres de linces nacidos en 2015.

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Los cachorros de lince, hijos de Nenúfar.