Tras la manifestación de regantes del Levante en Madrid

Los ribereños de Entrepeñas y Buendía responden a los regantes del Levante: "No sobra agua"

Pérez Torrecilla, presidente de la Asociación: "El Tajo no tiene excedentes, mucho menos los políticos que decidieron en el nefasto Memorándum, sin base científica alguna"

Una náyade muerta en Entrepeñas Foto - David Romero

El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de los embalses de Entrepeñas y Buendía, Francisco Pérez Torrecilla, ha señalado hoy que “no sobra agua” del Tajo y ha reclamado el fin del trasvase como “único pacto del agua posible”.

A raíz de la manifestación de los regantes levantinos en Madrid, Pérez ha sido tajante: “El Tajo no tiene excedentes, mucho menos los que los políticos decidieron en el nefasto Memorándum, sin base científica alguna”, ha informado la Asociación en nota de prensa.

El Tajo no tiene excedentes
Por tanto, ha incidido en que si en el Levante quieren agua “tendrán que conseguirla de las desaladoras o racionalizar sus cultivos” en vez de añadir cada año “más hectáreas ilegales de regadío” porque al Tajo “no le sobra ni una gota” y los embalses “han dicho basta”, ha enfatizado.

De hecho, el presidente de la asociación ha añadido que “la realidad es tozuda y muestra una cabecera del Tajo a punto de ser declarada técnicamente muerta”, ha alertado, además de insistir en que no hay excedentes, y mucho menos según lo considerado como tal en el Memorándum, que considera agua sobrante todo lo que exceda los 400 hectómetros cúbicos.

“Si desapareciese el trasvase y se continuara con la insuficiente política de desembalses marcada por los cínicos que firmaron el acuerdo, el Tajo seguiría muriendo porque los excedentes son una ficción política”, ha manifestado Pérez.

Por ello, ha dicho que “por mucho que desde Murcia hablen de excedentes, es mentira” y, por otro lado, ha apuntado la “grave situación” de despoblación y quiebra económica que sufren los ribereños a causa del trasvase.

Ha explicado que excedentes podrían considerarse las aguas que “sobran” una vez que se hayan satisfecho todos los usos y necesidades de la cuenca cedente, donde se incluyen los usos lúdicos y recreativos, pero ha lamentado que las reglas de explotación del trasvase no garantizan los usos prioritarios de la cuenca del Tajo.

“Quieren pactar y, ahora que consideran agotada la fuente del Tajo, pretenden que otros ríos como el Ebro o el Duero sigan la misma suerte para mantener su chiringuito, un negocio privado sostenido a cargo de regiones más desfavorecidas como la nuestra”, ha concluido el presidente de la asociación.