Plataformas y partidos políticos hablan del trasvase

Nuevo trasvase aprobado pero... ¿Ha cambiado algo en el Tajo-Segura? Esto opinan los actores implicados

Los aires de esperanza de cambio en las políticas del trasvase que infundía un nuevo Ministerio con un nombre que a priori daba preferencia a la conservación medioambiental se pudieron ver truncadas, o no, ayer con el nuevo trasvase, el cual es automático con el Memorándum aprobado por el PP en la mano, pero lleva la firma de la ministra. Sin embargo, ¿realmente el nuevo Ejecutivo va a apostar por una línea continuista del trasvase? Sus declaraciones dicen que no, pero... ¿Qué opinan las personas que tratan más de cerca el tema?

Trasvase Tajo-Segura Foto - David Romero

Ayer, miércoles 11 de julio, se certificó un nuevo trasvase. Otros 38 hectómetros cúbicos partirán desde la cabecera del Tajo hasta el Segura a través del Acueducto en lo que ha significado el primer trasvase de la era Pedro Sánchez como presidente de España. Pero hay algo en lo que la mayoría de actores implicados, incluso la prensa y los dirigentes de Murcia, están de acuerdo: la nueva ministra encargada del trasvase, Teresa Ribera, no es muy partidaria de transferir agua de forma rutinaria. Además, algunos afirman que tiene una visión más amplía en materia hidrológica y es consciente de los problemas ambientales que derivan del trasvase, como ella misma ha afirmado. Todavía no se conoce cuáles serán sus pasos a seguir para que no haya trasvases y, de momento, su primera decisión ha sido aprobar un trasvase -obligado-, como posteriormente explicaremos, por la Ley.

De hecho las declaraciones de la propia Ribera son bastante indicativas de que puede haber un cambio de rumbo en esta materia. “Puede ser que en algún momento se necesite un apoyo extraordinario, pero hay que dimensionar las cosas y que no pase a ser la regla. Lo extraordinario no se puede convertir en ordinario, que todos los meses o todos los años tengamos que hacerlo”, dado que esto “plantea problemas muy serios en cuanto al caudal ecológico, de calidad del recurso”, manifestó la ministra. Eso sí, también dejó claro que “tenemos que garantizar un acceso a agua potable para consumo humano en las regiones más secas, y pensar en cuáles son las necesidades para otros usos industriales y económicos”.

Quien tampoco parece seguir la línea de aprobar un trasvase mes tras mes siempre que haya más de 400 hectómetros en Entrepeñas y Buendía es el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, quien apuesta por la “autosuficiencia” de las distintas cuencas, en la línea con lo que dice su superiora, quien está en contra del mantra de las “cuencas deficitarias” dado que cada cuenca cuenta con los recursos que tiene, sin más.

Solo un detalle que puede dar peso a un posible carácter antitrasvasista del Gobierno de Sánchez, los anteriores trasvases se aprobaban en la primera semana de cada mes, es más, se aprobaban tres de una tacada para ahorrarse el trabajo y la polémica meses después. Sin embargo, el trasvase de julio se ha demorado hasta la segunda semana del mes y ha tenido que ser aprobado porque no quedaba otra, la Ley dice que cuando los pantanos de la cabecera se encuentran en Nivel 2 “el organismo competente autorizará un trasvase mensual de 38 hectómetros cúbicos“, tal y como indica el Real Decreto 773/2014, el conocido como Memorándum del Tajo. Esos mismos términos se utilizan para cuando los embalses están en el Nivel 1, pero no se repite en el Nivel 3, que es el que va desde los 400 hectómetros cúbicos hasta la horquilla entre 591 y 688 dependiendo del mes: en ese caso se indica que el órgano competente “podrá autorizar”. Es decir, la Ley deja en ese caso en manos del Ministerio la posibilidad de aprobar o no una nueva transferencia de agua.

Por eso anteriormente se decía que la ministra en este caso se ha visto “obligada”, dado que los embalses a inicio de julio contaban con 701 hectómetros cúbicos (Nivel 2). Lo cierto es que ella ha manifestado ya en varias ocasiones que el trasvase debe ser algo “extraordinario”, no ejecutarse de forma ordinaria como ha venido siendo hasta ahora tanto con el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy como con sus predecesores gobiernos socialistas y populares.

 

“No van a trasvasar agua bajo demanda”

Si hay algo que tienen claro desde el Gobierno de Castilla-La Mancha es que “seguro” que las cosas van a cambiar en materia hidrológica. El director general de la Agencia del Agua de CLM, Antonio Luengo, asegura que la nueva ministra tiene “una visión más amplia” en las políticas hídricas.

Uno de los principales cambios que podría venir de la mano del nuevo Ejecutivo es que no se va a “trasvasar agua bajo demanda”, es decir, no se enviará todo el agua que se pida desde el Levante, sino que se analizarán las peticiones y el agua que hay disponible y posteriormente se enviará lo que sea necesario sobre todo teniendo en cuenta los suministros humanos. Por lo que en este caso no solo importaría la postura de los demandantes, sino también de quien cede el agua.

Además, Luengo se muestra convencido de que las concesiones no van a ir siempre en la misma dirección. “Tienen claro que somos muchas sociedades en concurrencia y que no van a dirigir su privilegio a una sola sociedad como hasta ahora estaba ocurriendo“, y por ello valorarán “todas las demandas”, asevera. También destaca otra de las cuestiones por las que apuesta la ministra: “A las cuencas de los ríos no les sobra agua”.

Dice que el nuevo Ejecutivo va a tener en cuenta una cosa “muy importante”, que es “el estudio climático, en especial la ministra“, resalta Luengo. “El clima no da para más”, explica.”Yo creo que la nueva ministra conoce perfectamente la realidad hidrológica del país, al igual que el secretario de Estado” y por eso piensa que “saben que hay que caminar hacía un modelo totalmente distinto al que tenemos”, apunta el director general.

Sobre el último trasvase, Luengo resalta que “Cospedal permitió que se hiciese una Ley (el Memorándum del Tajo) que obligaba al trasvase, que era inexorable y donde la ministra no podía opinar, a partir de ahora la cuestión está en cómo manejen la siguientes situaciones”.

Además, la consejera de Fomento de Castilla-La Mancha, Tita García Élez, pidió ayer derogar el Memorándum del Tajo y culpó a esta “injusta ley” que impulsó el Partido Popular y, según la consejera, “vendió los intereses de Castilla-La Mancha a precio de agua”.

Mierda_Tajo_13
Las espumas en el Tajo, el jueves 8 de febrero

 

El PP pide la dimisión de Page

Quien más crítico se ha mostrado tras el nuevo trasvase ha sido el PP. No por la aprobación del mismo, sino porque la presidenta del PP de Guadalajara y del Grupo Popular en las Cortes, Ana Guarinos, acusó ayer al presidente regional, Emiliano García-Page, de “mentir y traicionar” con el nuevo trasvase. Guarinos afirmó que tanto a Page como a Pablo Bellido, secretario general del PSOE en Guadalajara, “nunca les ha importado el agua ni los municipios ribereños, tan solo han utilizado el agua como arma arrojadiza cuando es el PP el que Gobierna a nivel nacional, siendo cómplices de una nueva traición cuando es un Gobierno socialista el que autoriza un trasvase“.

Por su parte, desde Ciudadanos en la región y en concreto su portavoz, Orlena de Miguel, asegura que el nuevo trasvase saca a la luz las “mil caras” del PSOE, las cuales muestran “la falta de una hoja de ruta del Gobierno de Sánchez tiene como consecuencia situaciones como que el PSOE de C-LM recurra al TC este nuevo trasvase Tajo-Segura aprobado por el Gobierno socialista”.

Quien de momento no se ha pronunciado es Podemos Castilla-La Mancha, aunque en anteriores aprobaciones de trasvases se han mostrado claramente en contra de las derivaciones de agua hasta el Levante.

Desde el Ayuntamiento de Toledo rechazaron ayer esta nueva transferencia de agua porque “condiciona el desarrollo económico y social de Toledo, así como del resto de municipios ribereños, e impide la regeneración natural del río”.

También ha mostrado su postura el PP de la ciudad de Toledo. Su portavoz del Grupo Municipal, Jesús Labrador, ha preguntado a la alcaldesa, Milagros Tolón, “si con el cambio de Gobierno ha vuelto a cambiar su criterio con respecto al trasvase y ha vuelto a las opiniones que tenía en defensa del trasvase en 2005”.

Desde Ganemos Toledo también se han mostrado en contra del trasvase. “Una vez más, gobierne quien gobierne, rechazamos el trasvase porque pone nuevamente al Tajo contra las cuerdas”, declaró su portavoz en el Ayuntamiento, Javier Mateo.

“Esperemos que el nuevo Ministerio haga honor a su nombre”

Por su parte, el presidente de la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo, Alejandro Cano, “espera y desea” que el nuevo Ministerio de Transición Ecológica “haga honor a su nombre”. De momento, rechaza “de plano” este nuevo trasvase “como con todos los demás”, aunque sí que entiende que “el Gobierno seguramente no ha tenido margen de maniobra para modificar nada”.

En lo que sí confía es en que “las políticas de trasvases están en un Ministerio con un nuevo nombre y que hace honor a un cambio de políticas en el agua, pero que de momento todavía no hemos visto cuál es el resultado”. Por la declaración de la ministra Ribera, cree que “tiene otro talante y una visión bastante más de conjunto de las cosas. Tiene un juicio en relación al agua que nos parece bastante acertado”. Aún así, de poco importa si la ministra es “trasvasista o no” porque “el problema es que si no cambiamos las cosas mal nos va a ir“. “Esperemos que la actividad de este nuevo ministerio haga honor a su nombre”, concluye Cano.

Por otro lado, donde se sienten “traicionados” es en la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía. Su presidente, Francisco Pérez Torrecilla, dice que “las ilusionantes declaraciones de la nueva ministra Teresa Ribera quedaron en agua de borrajas ante la cruda realidad“.

Pérez Torrecilla es consciente de que “el infausto Memorándum dejaba poco margen de actuación” y por ello apuesta porque “habrá que modificarlo si de verdad se quiere cambiar de modelo respecto al medio ambiente como parece indicar la ministra”.

Al rechazo del trasvase se unió ayer la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche, plataforma de la que es cofundador y presidente Miguel Ángel Sánchez. En un comunicado de prensa, lamenta que se haya aprobado trasvase una cantidad equivalente al consumo de Toledo o Talavera durante cinco años.

Además, asegura que “nada ha cambiado con el nuevo Gobierno del Partido Socialista en Madrid. Pese al rimbombante nombre del nuevo ministerio de Transición Ecológica, el Tajo parece seguir condenado también por el nuevo Gobierno y la ministra responsable, a permanecer en su Guantánamo legislativo y político. Para el Tajo parece no haber respiro, y ni siquiera resquicio para un mínimo gesto”.

Por último, los regantes del Levante, tal y como recoge EFE, ha festejado la aprobación del trasvase que se antojaba como “imprescindible” para poder afrontar el verano “sin problemas”. Lo consideran “muy importante” sobre todo “después de las dudas” que tenían de que “el Gobierno lo aprobara”. Como decíamos, ni en el Levanten tienen todas consigo de que el trasvase Tajo-Segura pueda seguir como ha estado hasta ahora.

Una vez puestas sobre la mesa todas las opiniones concernientes con el nuevo trasvase aprobado, ahora solo hay dos escenarios posibles: que el nuevo Gobierno agache la cabeza y siga aprobando los trasvases tal y como marca la Ley, o que se decida a impulsar una nueva estrategia que podría implicar cambios en las reglas de explotación del trasvase Tajo al Segura. Esta última es la más probable, según la información que ha podido obtener encastillalamancha.es, aunque otra cuestión será conseguir los apoyos parlamentarios suficientes para que esas posibles reformas salgan adelante. En los siguiente meses veremos cuáles son los pasos que se han dado en esta materia. A la espera estamos.