Ecologistas en Acción Ciudad Real

Recogen 1.400 firmas en dos días para oponerse a una macrogranja en Daimiel

Ecologistas en Acción van a mandar su petición al Ayuntamiento y la Junta, ya que consideran que las macrogranjas se estarían extendiendo a La Mancha, "donde corren peligro los acuíferos 23 y 24, ya contaminados"

Ecologistas en Acción Ciudad Real ha lanzado una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org en contra de la instalación de una macrogranja de cebadero de cerdos en Daimiel (Ciudad Real), por la que pasarían 3.960 cabezas de ganado al año, para la que han recabado ya 1.400 rúbricas en solo dos días. 

La petición, que tiene como destinatarios al Ayuntamiento de Daimiel y la Junta de Comunidades, rechaza este proyecto que, según recuerdan la organización conservacionista, causa ya gran alarma en Aragón y Cataluña porque “se están contaminando las aguas subterráneas”.

Ecologistas en Acción ha advertido de que las macrogranjas “se están desplazando a La Mancha”, donde corren riesgo los acuíferos 23 y 24, que ya están contaminados por nitratos, procedentes de la agricultura y la ganadería.

Han apuntado que la mayoría de las poblaciones de las comarcas sobre las que se extienden estos acuíferos usan agua de pozos de estos recursos naturales para abastecimiento humano
Y han apuntado que la mayoría de las poblaciones de las comarcas sobre las que se extienden estos acuíferos “usan agua de pozos” de estos recursos naturales “para abastecimiento humano”, por lo que “su contaminación por vertidos de purines de este y otros proyectos cercanos vendrían a agravar la situación, ya de por sí muy delicada”.

Además, han alertado de que estos acuíferos están declarados sobreexplotados por el exceso de extracción de agua para riego y estas instalaciones ganaderas requieren mucho gasto de agua también, no solo para beber los animales, sino para la limpieza y el arrastre de los purines, que se hace con mangueras de agua a presión.

A todo ello, se añade el problema de los malos olores que desprenden estas instalaciones, unido a “las moscas, otros insectos y bacterias resistentes a los antibióticos, lo que conlleva la resistencia a los antibióticos, tanto de las personas como de los animales”.

Los ecologistas han hecho hincapié además en que las instalaciones intensivas suponen también una clara amenaza para el cambio climático, puesto que la ganadería es la responsable del 18 por 100 de emisión de gases de efecto invernadero.

En España, según los últimos datos publicados, los sectores de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca son los responsables de las emisiones del 54,4 por 100 del metano y del 72 por ciento del ácido nitroso, dos gases de efecto invernadero más potentes que el CO2.