¡¡¡¿¿¿A los tanques???!!!

Cataluña y los bares

Es muy fácil opinar desde fuera sin tener que tomar una decisión. Ya saben, aquello de donde dije digo, digo diego. Muchos de los que en el bar entrarían con Ejército, tanques y demás, si tuvieran que tomar ellos la decisión se cagarían por las patas abajo. Habría otros, los menos, que no, pero esos son otro cantar

Con Cataluña pasa como con la selección española de fútbol o con el equipo de los amores de cada cual. Si con estos cada uno de los españoles haríamos un equipo titular diferente, con aquella se pueden escuchar las opiniones más coherentes o peregrinas, según cada cual. Y para eso los bares, en una costumbre muy española, están que trinan.

Que hay un problema abierto que sangra, es evidente. Y que se sabe quiénes lo abrieron, también. Fueron aquellos que se saltaron la ley por la regla 33 o, lo que es lo mismo, porque les salió de los mismos. Por lo tanto, si alguien se sitúa fuera de la ley tendrá que volver a entrar en ella.

Allí se hizo un referéndum porque les dio realmente la gana y sin tener amparo legal por ningún sitio. Fueron contra la Constitución y contra cualquier atisbo de sentido común. Y eso no puede salir gratis. Porque si así fuera no estaríamos en un país más o menos civilizado, sino en la misma selva.

Cataluña, el problema lo tienen los independentistas

Por eso la Justicia ha actuado y, al margen de que podamos estar más o menos de acuerdo con su decisión (por aquello de que la rebelión se ha dejado de lado), la sentencia hay que cumplirla.

Entiendo que quien se muestre en desacuerdo se manifieste para mostrar su protesta. Pero el entendimiento se acaba cuando entra la violencia y el desacato.

Contestar con violencia desmesurada, que es lo que harían muchos españoles tal y como lo cuentan en la barra del bar, sería otro error. Porque estaríamos generando más odio. Y la letra con sangre NO entra.

También es muy fácil opinar desde fuera sin tener que tomar una decisión. Ya saben, aquello de donde dije digo, digo diego. Muchos de los que en el bar entrarían con Ejército, tanques y demás, si tuvieran que tomar ellos la decisión se cagarían por las patas abajo. Habría otros, los menos, que no, pero esos son otro cantar.

Sigo pensando que si el referéndum se hiciera entre todos los españoles, una amplia mayoría votaría que sí, que los catalanes se independizaran y aislaran del resto del mundo. El problema se acabaría en un minuto. Pero la cuestión es ese poco más o menos 50 por 100 de catalanes que quieren seguir siendo españoles, a quien no se les puede dejar en la estacada. Muchos de ellos viviendo en la actualidad una situación dantesca porque no debe ser fácil ser español y catalán en estos momentos en Cataluña.

@CesardelRioPolo

cesardelrio@encastillalamancha.es