Albert Rivera dice que Macron le ha felicitado por sus pactos, pero el Gobierno francés le desmiente

Ciudadanos pisa demasiados charcos

¿A quién pretenden engañar cuando dicen que con Vox se sientan solo para "hablar" pero no para "negociar"? ¿Por qué siguen negando la evidencia de su entendimiento con Vox en unos cuantos ayuntamientos y comunidades?

Por mucho que se empeñen algunos políticos en negar lo que es evidente sobre actuaciones suyas o de su partido que no tienen justificación, y por mucho que repitan una y otra vez esa negación, la verdad acaba por imponerse y ellos o ellas quedan al descubierto. Pero, lamentablemente, que digan algo falso no les pasa factura. Si tuvieran que dimitir cuando mienten, unos cuantos deberían hacer las maletas y marcharse a su casa. Engañar a la ciudadanía por intereses personales o partidistas es lo peor que pueden hacer y deberían pagar por ello.

El partido político Ciudadanos vuelve a esta columna porque su líder, Albert Rivera, y otros dirigentes continúan pisando unos cuantos charcos y no les importa hacer declaraciones que no se corresponden con la realidad para negar lo que está bastante claro: que en algunos ayuntamientos han pactado con Vox, que en otras corporaciones municipales y gobiernos autonómicos han entrado gracias al apoyo de ese partido y que las formaciones liberales de Europa no aprueban sus relaciones con una formación de ultraderecha.

El domingo 15 de junio, en el programa “El Objetivo”, de LaSexta, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, negó una y otra vez que sus socios liberales europeos -con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, a la cabeza- hayan criticado que la formación naranja esté en el Gobierno del Ayuntamiento de Madrid y en los de otras corporaciones municipales y comunidades autónomas gracias al apoyo de Vox (con sus votos o con la abstención)

Macron y los liberales europeos critican a Ciudadanos

Pero ese mismo domingo, horas antes de esa entrevista de la periodista Ana Pastor a Arrimadas, la secretaria de Estado para Asuntos Europeos de Francia, Amélie de Montchalin, había declarado que van a pedir a los eurodiputados de Ciudadanos que aclaren sus relaciones con Vox, porque el partido de Macron -con quien la formación naranja asegura tener muy buenas relaciones- no acepta ningún entendimiento ni negociación con fuerzas políticas de extrema derecha.

Pese a la evidencia de que Ciudadanos forma parte del Gobierno andaluz gracias al apoyo de Vox, y que por ese mismo apoyo ha entrado en otros ayuntamientos y gobiernos autonómicos, Arrimadas afirmó que con Vox se sientan solo para “hablar” pero no para “negociar”. “Los gobiernos centristas y liberales en los que se integra Ciudadanos son vistos con buenos ojos por los socios europeos”, llegó a decir. ¿A quién pretenden engañar ella y su partido? ¿Acaso en los ayuntamientos donde van gobernar ellos con el PP, gracias a Vox, este último partido se ha convertido, de la noche a la mañana, en “centrista y liberal”?

El jueves día 20, en Bruselas, cuando los periodistas preguntaron a Albert Rivera si no teme que entrar en distintos gobiernos gracias a Vox pueda deteriorar sus relaciones con su socio Macron, respondió así: “Macron y el Gobierno [francés], hablamos con el Elíseo directamente y han dicho justo lo contrario. Apoyan nuestros pactos, nos han felicitado incluso, tanto en Andalucía como los acuerdos que estamos consiguiendo”. Pero, muy poco después, ese supuesto apoyo y felicitación fueron desmentidos tanto por fuentes del Gobierno francés en París como por un asesor de Macron en Bruselas. “El presidente no ha felicitado a Ciudadanos por esas acciones, por sus pactos. Ni de cerca ni de lejos. No sabemos de dónde viene esa idea. El presidente no ha pasado ningún mensaje en ese sentido”, afirmó.

La sorprendente matización de Ciudadanos a las palabras de Rivera

Ante la contundencia de esos desmentidos, Ciudadanos tuvo que difundir horas más tarde un comunicado en el que matizaba e intentaba aclarar las palabras de su líder. Según esa nota, Rivera se refería a que les ha felicitado el partido de Macron, La Republique En Marche, y su delegación en Bruselas, no el presidente francés. Pero resulta que lo que había dicho Rivera a un numeroso grupo de periodistas es que hablaron “directamente con el Elíseo”, la sede del Gobierno francés, no con el partido ni con sus representantes en la capital belga. Ya lo dice el refrán: a veces, es peor el remedio que la enfermedad. En fin, otro charco en el que se ha metido el presidente del partido naranja.

En Vox están bastante hartos de negociar con el PP para entrar en algunos ayuntamientos en los que también va a estar Ciudadanos, pero que después no se cumpla lo que han pactado. Por eso han empezado a ofrecer pruebas de sus negociaciones. La transparencia es imprescindible y todos los partidos deberían aplicarla siempre, no mantener en secreto pactos que han firmado.

Un buen ejemplo de esos pactos es el Ayuntamiento de Palencia. Allí, el PP (nueve concejales) y Vox (una concejala) acordaron que el alcalde sea Mario Simón, de Ciudadanos (tres concejales) y ha sido investido. Pero como este alcalde niega haber pactado con Vox, este partido ha difundido el escrito que firmaron hace una semana la concejala de Vox y Simón, en el que éste afirma que “asume las condiciones pactadas entre el Partido Popular de Palencia y Vox Palencia para la investidura de Mario Simón como alcalde de Palencia para la candidatura 2019-2023″.

Ya se ha escrito en esta columna, pero hay que repetirlo. Como los pactos poselectorales son legales, y todos los partidos alcanzan algunos después de las elecciones, ¿por qué Albert Rivera y los dirigentes de Ciudadanos siguen negando la evidencia de su entendimiento con Vox en unos cuantos ayuntamientos y comunidades? Unos políticos que pretendían superar al PP en votos y que todavía dicen que van a liderar la oposición -algo imposible por ahora, porque tienen menos diputados que los populares- deberían pensar lo que van a decir y dejar de pisar charcos. Se han metido en demasiados en los últimos tiempos y eso nunca es bueno.