Hay pocos motivos para esperar que algunos políticos cumplan lo que anuncian en ruedas de prensa, mítines o por redes sociales: el 26 de mayo se celebrarán elecciones y muchos ya han iniciado una prolongada precampaña electoral

Con la llegada de cada nuevo año son muchas las personas que se hacen el firme propósito de realizar  determinadas actividades durante los 365 días siguientes. La historia se repite cada 12 meses, lo mismo que se repiten las campanadas del reloj de la Puerta del Sol de Madrid, y los de otras muchas ciudades, que sirven para que millones de ciudadanos intenten tragar a tiempo las tradicionales uvas. Y los políticos, ¿qué deberían proponerse en este año electoral que acaba de comenzar, para recuperar la confianza que buena parte de la ciudadanía ha perdido en muchos de ellos?

Hay propósitos que se repiten año tras año: ir al gimnasio, caminar al menos media hora cada día, practicar algún deporte, dejar de fumar… Hay otros que también abundan, pero dependen más de las circunstancias que de la persona que se compromete a llevarlos a cabo: cambiar de coche, viajar más, dar la entrada para comprar un piso, ahorrar…

Compromisos que solo duran unas semanas

Según algunas encuestas -ya se sabe que hay sondeos para todos los gustos-, en torno al 80% de los propósitos no se cumplen y otros sólo se llevan a cabo durante unas cuantas semanas o, como máximo, algunos meses. Seguro que muchos políticos, como personas que son, también comienzan el año planteándose alguno de esos propósitos citados. Pero si se les preguntara cuántos compromisos cumplen de los que anuncian en ruedas de prensa, mítines o por redes sociales, el resultado sería bastante lamentable; salvo excepciones, que siempre las hay.

No hace falta preguntar a la ciudadanía para saber que, ahora que acaba de comenzar un nuevo año, a la mayoría le gustaría que los políticos de todas las ideologías se hicieran el firme propósito de llevar a cabo una serie de acciones que mejoren la vida diaria de la gente. Y que lo cumplan, naturalmente. Seguro que serían muy bien recibidos compromisos como, por ejemplo, los siguientes:

Adiós al “y tú más” en el debate político

Olvidarse del “y tú más” cuando debaten entre el Gobierno y la oposición; o entre algunos políticos de la oposición y otros que también son de la oposición pero de un partido adversario. Criticar con pruebas y argumentos serios siempre es mucho más efectivo que acusar al otro.

No prometer algo que saben de antemano que no van a cumplir. Es una práctica muy frecuente en algunos políticos y siempre decepciona a la ciudadanía.

∗ No buscar frases llamativas para salir en los titulares de los periódicos o en los informativos de radios y televisiones, cuando son preguntados por los periodistas. Si respondieran con seriedad y transparencia a los informadores, que cumplen con su obligación de trasladar las opiniones de los políticos a la ciudadanía, ganarían muchos puntos.

No exigir a diario que el Gobierno intervenga la comunidad autónoma de Cataluña, como hace Pablo Casado con una insistencia cansina, sino proponer medidas consensuadas para buscar soluciones al problema entre esa comunidad y el Estado. Responder al polémico presidente catalán, Quim Torra, con la misma posición equivocada que han adoptado él y sus seguidores no contribuirá a encontrar una respuesta asumible por las dos partes.

No utilizar con fines electoralistas un problema tan serio como el lamentable servicio del tren entre Madrid, Talavera y Extremadura, sino promover la unidad de todas las fuerzas políticas y ciudadanas para exigir una solución negociada y urgente. El PSOE y el PP, antes de lanzar comunicados y declaraciones oportunistas acusando al adversario de no hacer nada, deberían preguntarse qué han hecho ellos para resolver este problema cuando han gobernado en Castilla-La Mancha.

No negar que existe el grave problema social de la violencia de género, como hace el partido de ultraderecha Vox (el año pasado fueron asesinadas 47 mujeres por sus parejas o exparejas, en los 15 últimos ha habido 975 víctimas y en el tercer día de 2019 ya ha muerto otra mujer, apuñalada por su novio) y apoyar cualquier medida que pueda contribuir a prevenir y erradicar esta lacra. ¿Qué pensarán los andaluces que han votado a Vox cuando escuchan estas declaraciones de sus dirigente? ¿Se arrepentirán de haber apoyado a este partido?

Estos son solo unos cuantos propósitos que, si los políticos se comprometieran a llevarlos a cabo, serían muy bien recibidos por la ciudadanía. Pero, lamentablemente, hay pocos motivos para esperar que lo hagan. El próximo 26 de mayo se celebrarán elecciones municipales, autonómicas y europeas -quizá también generales, eso está aún por ver- y muchos ya han iniciado una prolongada precampaña electoral en la que buscan más conseguir votos que el interés general de la ciudadanía.

Una pregunta: en el siglo XXI, con lo avanzadas que están las tecnologías de todo tipo, ¿no habrá alguien que invente un sistema para que, a la hora de coger la papeleta para votar, los ciudadanos recuerden todo lo que ha prometido cada político y luego no ha hecho?, ¿todos los disparates que algunos han dicho?, ¿todas las ocasiones en que han dicho una cosa y después han hecho lo contrario?, ¿todos los casos en que han criticado el enchufismo pero después han colocado a sus familiares, parejas o amigos?

Esto es una utopía, pero ya lo dice el refrán: “De ilusión también se vive”. Pues eso, a vivir el año 2019 con ilusión. Y, el próximo 26 de mayo, a recordar lo que los políticos ha dicho y han hecho o han dejado de hacer, a la hora de elegir mejor la papeleta para votar.