Isabel Díaz Ayuso provoca otra polémica con sus declaraciones

La presidenta de Madrid resucita la quema de iglesias de la Guerra Civil

En el PP hay quien se pregunta cuándo se va a arrepentir Pablo Casado de haberla impuesto para encabezar su lista por Madrid. Ella, desde luego, le está dando más de un motivo

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del PP, no ha terminado de salir de un charco cuando ya ha pisado otro. Si existiera una lista de políticos clasificados por el número de veces que meten la pata cuando hablan, ella ocuparía un lugar destacado. Siendo benévolos, solamente porque acostumbra a hacer declaraciones sorprendentes con cierta frecuencia puede explicarse, pero no justificar, que ella se haya preguntado si con el Gobierno socialista se va a llegar a quemar iglesias, como ocurrió en 1936 durante la Guerra Civil.

En el primer pleno que ha celebrado la Asamblea de Madrid en esta legislatura, la diputada Rocío Monasterio, portavoz de Vox, preguntó a Díaz Ayuso si su Gobierno va a adoptar alguna medida para evitar el traslado de los restos de Franco desde la basílica del Valle de los Caídos hasta el cementerio de Mingorrubio (Madrid), tal como ha decidido el Gobierno en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.

La presidenta madrileña respondió que el Gobierno madrileño no tiene competencias para paralizar ese traslado. Pero quiso aprovechar el momento para arremeter contra Pedro Sánchez y, para ello, leyó una respuesta que dejó con la boca abierta a más de un parlamentario, también del PP: «¿Y qué será lo siguiente? ¿La cruz del Valle [de los Caídos], todo el Valle, las parroquias del barrio? ¿Arderán como en el 36?

No se le calentó la boca en el debate, era una declaración escrita

No es que se le calentara la boca y soltara esas palabras en el fragor del debate parlamentario, no, porque llevaba escrita su respuesta y la leyó. Y continuó: «Sánchez está una y otra vez perdurando en el bloqueo y estancamiento, y pretende que sea Franco quien le saque de ese desastre». También dijo que a ella le «espanta» la Ley de Memoria Histórica.

Los portavoces de los partidos de la oposición han dicho que esa declaración de la presidenta madrileña es irresponsable, poco prudente, grave y una barbaridad, y que ella cada vez está más cerca de la ultraderecha de Vox. Y, ante el revuelo provocado, el líder del PP, Pablo Casado, habló con Díaz Ayuso para que ella le explicara lo ocurrido. Su explicación: que sus palabras se han sacado de contexto y que «era un argumento retórico que utilicé llevándolo a decir ¿qué será lo siguiente?». Vamos, que la culpa es de los demás, como siempre. Y que de eso de rectificar o reconocer una equivocación, nada de nada, también como siempre.

Una candidata impuesta por Pablo Casado

En las elecciones autonómicas del pasado 26 de mayo Pablo Casado impuso a Isabel Díaz Ayuso como número uno de la candidatura de los «populares» por Madrid, pese a las reticencias de algunas personas de su partido. Esas elecciones las ganó el PSOE, encabezado por el exministro Ángel Gabilondo, pero ella es la presidenta gracias a un pacto con Ciudadanos y el partido de ultraderecha Vox. Ese pacto, y otro similar de esos tres partidos en el Ayuntamiento de Madrid, recuperado por el PP, permitieron a Casado sobrevivir al frente de su partido tras el batacazo que sufrió en esas elecciones y en las generales de abril.

La lista de polémicas que ha provocado Díaz Ayuso con sus declaraciones comenzó durante la precampaña electoral y ya es demasiado extensa. En el PP hay quien critica y lamenta estas últimas afirmaciones de la presidenta madrileña, aunque no lo dicen en público, porque perjudican la imagen de derecha moderada que quiere ofrecer Pablo Casado. En el Partido Popular hay quien se pregunta cuándo se va a arrepentir el líder del partido de haberla impuesto para encabezar su lista por Madrid. Ella, desde luego, le está dando más de un motivo.