¿Merecía la pena?

Las elecciones que no merecía la pena repetir

De verdad, ¿merecía la pena arriesgar tanto y volver a las urnas? Yo creo que no. Todo es ahora más complicado y si, como dicen, esta vez se podrá formar Gobierno, que me expliquen por qué, con los mismos actores, ahora sí y hace tres meses no

Para mí la conclusión más clara de las elecciones generales del 10 de noviembre es que no merecía la pena repetir los comicios del 28 de abril. Estuve convencida desde el primer día de que las sumas serían aún más difíciles tras el 10N.

Y si, como todo el mundo dice ahora (a ver si es verdad), no puede haber terceras elecciones, me pregunto por qué no se hizo en julio lo que sea que se vaya a hacer ahora para formar Gobierno y sacar a España de la interinidad política que tanto intranquiliza a los españoles y tan poco parece desasosegar a los dirigentes políticos.

Un resultado que solo contenta a Vox

No creo que nadie en España pueda estar contento con el resultado electoral del 10N, salvo los dirigentes, candidatos y votantes de Vox. Se ha demostrado que las elecciones eran innecesarias y porque el escenario que ha salido es peor. Y así es.

El partido de extrema derecha se ha colocado como tercera fuera política del país, primera en algunos territorios, se ha llevado por delante a Ciudadanos y le deja un susto en el cuerpo al PP. Por mucho que los escaños de Pablo Casado sean más numerosos que el 28 de abril sirven para lo mismo: bloquear o desbloquear, porque formar Gobierno no está a su alcance.

Se equivocó Pedro Sánchez llevando al país a la repetición electoral para conseguir peor resultado él y el PSOE, más atomizado el parlamento, más incertidumbre económica nacional e internacional, más fuerte la ultraderecha y Cataluña en pleno desmadre independentista.

España es hoy más ingobernable, las relaciones políticas de los líderes están aún más deterioradas entre ellos, el partido bisagra que podía ser Ciudadanos amenaza desahucio, el PSOE tiene una mayoría más débil y con menos socios posibles y el PP no ha despegado como esperaba, porque el bofetón de Cs lo capitaliza mucho más Vox. Podemos sigue retrocediendo y las formaciones nacionalistas e independentistas gozan de buena salud electoral y salen mejor paradas de la cita que los partidos nacionales.

De verdad, ¿merecía la pena arriesgar tanto y volver a las urnas? Yo creo que no.

Lo cierto es que este es el escenario. Y con él hay que lidiar. Se necesita un Gobierno ya y nadie puede eludir la responsabilidad. A ver si dejamos el «no es no» que tanto gusta a los políticos españoles por el «sí es sí». Sí a la estabilidad política sobre la que España pueda seguir progresando.

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