Lo que ocurra en diciembre dará la clave

Principio del fin del trasvase o solo un espejismo en el desierto del Tajo

En noviembre "solo" se autorizaron 7,5 hectómetros cúbicos de trasvase para consumo humano; veremos qué sucede en diciembre, si se quedan ahí, suben a 20 o incluso nos la pegan con 38…

El trasvase Tajo-Segura ha provocado que corran ríos de tinta, y de agua principalmente, con partes bien diferenciadas en este todo que se llama río y que nos tiene “enfrentados” con los murcianos y a los levantinos en general por una “guerra” que hasta ahora al menos parecía que no tenía fin. Todo entre comillas, como pueden leer, porque el paso que se ha dado en noviembre, con el envío de “solo” 7,5 hectómetros de agua exclusivamente para consumo humano hace pensar que es un “respiro” para los agónicos embalses que provocan que el Tajo, al menos a su paso por Toledo y Talavera, parezca más bien el charco sucio y asqueroso del barrio donde hasta meter el pie te puede dar hasta asco.

¿O no será un respiro?

A ver, si en diciembre vuelve a aprobarse un trasvase de al menos 20 hectómetros cúbicos, que es lo que la capacidad embalsada en estos momentos permite por ley, es que no habremos adelantado nada, sino que la ilusión fue eso, un espejismo en los desiertos de Entrepeñas y Buendía. Y volveremos a las críticas al Gobierno, sea del color que sea, por permitir que se lleven el agua de donde no lo hay para que otros rieguen (desvestir un santo para arropar a otro).

¿Y si el trasvase sube a 38 hectómetros cúbicos? ¿O quizás estamos ante el principio de su fin?

Ojo, que ya los hay que piensan que si la política trasvasista sigue su curso, el despropósito puede ser mayor: si los dos embalses de cabecera del Tajo superan los 605 hectómetros cúbicos de almacenaje, la cantidad de agua que se permite trasvasar llegará hasta los 38 hectómetros cúbicos y no los 20 actuales. Si fuera así, que todo está por ver, habríamos dado en noviembre un salto de alegría en Castilla-La Mancha para en diciembre caer de bruces y con la realidad estampándose en nuestras caras.

Por eso es clave lo que suceda en diciembre. Con los políticos y los regantes murcianos y valencianos presionando un día sí y otro también; y parte de los políticos y la totalidad de los regantes castellano-manchegos hasta los mismos de que se lleven el agua en nuestra misma jeta.

Diciembre puede ser el principio del fin del trasvase decimonónico y propio del Paleolítico que se lleva agua cuando no la hay.

O no… Está por ver.

@CesardelRioPolo

cesardelrio@encastillalamancha.es