La encrucijada presupuestaria

¿Qué dicen y qué callan PSOE, PP y Podemos sobre los Presupuestos de Castilla-La Mancha?

Aprobar los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2017 parece una misión imposible o un callejón sin salida… ¿Realmente lo es?

Ya imagino que están elaborando mentalmente muchas respuestas posibles. A mí esta pregunta lleva dándome vueltas en la cabeza desde hace días. ¿Qué dicen y qué callan PSOE, PP y Podemos sobre los Presupuestos de Castilla-La Mancha de 2017? Porque, yo, desde luego, no me creo que todo sea como parece en estos momentos.

Aprobar los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2017 parece una misión imposible o un callejón sin salida… ¿Realmente lo es?

Así, sin venir a cuento y cuando la relación es peor que nunca, el PP anuncia que Page tiene ya un acuerdo cerrado con Podemos para los presupuestos.

El secretario general de Podemos, José García Molina, niega cualquier contacto con los socialistas y juega a dejar entender que quizás el PSOE esté hablando con el PP.

A su vez el Gobierno baja el tono de la crítica a sus adversarios políticos, justo cuando más duro le dan ambos, y llama continuamente al diálogo.

¡Qué casualidad! Si no fuera porque en política las casualidades no existen. O por lo menos son muy infrecuentes.

Raro, ¿no? ¿No les escama este escenario que les describo? ¿Quién miente? ¿Todos? ¿Ninguno? ¿Alguno?

Aprobar los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2017 parece una misión imposible o un callejón sin salida… ¿Realmente lo es?

Muchas veces la noticia no está en lo que se dice, sino en lo que se calla. Con políticos de por medio, esto es muy habitual. A veces se hace para mejorar la propia imagen. Otras para dañar la del adversario. Muchas para desviar la atención de un escenario que conviene ocultar a otro que interesa que se vea, aunque sea virtual. Y en ocasiones se juntan todas esas motivaciones y algunas más.

¿Quién gana si no salen los Presupuestos de Castilla-La Mancha?

No acierto a entender que en política se presuma de no hablar entre partidos democráticos. Y mucho menos que hacerlo sea una lacra para alguna de las partes a juicio de otros actores. Especialmente cuando el diálogo simétrico o asimétrico es obligatorio a falta de mayorías absolutas y en esto parece que vamos para rato.

Además, lo cierto es que todos hablan con todos aunque no lo cuenten en cada ocasión y si lo hacen no siempre se explique todo, porque con frecuencia hay acuerdos y/o asuntos que se mantienen ocultos a la luz por políticamente incorrectos, aunque a veces necesarios. Todos sabemos que en política, como en la vida, enemigos irreconciliables son extraños compañeros de cama y comparten informaciones, contrainformaciones y estrategias para perjudicar al rival común.

Seguramente en las encrucijadas políticas que el fin de las mayorías absolutas y del bipartidismo ha traído a la España actual y a sus instituciones se estén dando esas diversas combinaciones simultáneamente. En el caso de Castilla-La Mancha, estoy convencida de que es así.

Aunque parezca increíble, apostaría a que probablemente todos han hablado con todos, incluso de Presupuestos, aunque no haya ningún acuerdo a la vista ni visos de que pueda llegar en breve.

Es de suponer que el Gobierno ha llamado a diestra y a siniestra para conseguir cerrar las cuentas públicas de 2017, que tan necesarias son para Castilla-La Mancha. También resulta evidente que si ha llamado, de momento no ha encontrado la respuesta que deseaba, aunque dudo mucho que no se hayan producido conversaciones entre todos los actores, por muy desagradables que hayan podido resultar algunas.

Hoy por hoy todos los escenarios parecen imposibles y, desde luego, ninguno es fácil, pero eso no debe impedir que se siga intentando.

No acierto a entender que se presuma de no hablar entre partidos democráticos. Y mucho menos que hacerlo sea una lacra para alguna de las partes a juicio de otra

Un acuerdo PSOE-PP para sacar los Presupuestos es complicado porque exigiría a los socialistas y a Emiliano García-Page asumir riesgos políticamente extremos.  ¿Podrían pagar Page y el PSOE el altísimo precio que pondría el PP a un presunto “Sí es sí” presupuestario, si es que finalmente se explorase esa vía y saliese? ¿Sería más caro el sí, de producirse; o el no y tirar dos años sin Presupuestos…?

No menos inasequible e imposible parece hoy un nuevo acuerdo con Podemos para salvar las cuentas. Desde luego no a corto plazo. Aunque creo que en esta vía la falta de consenso perjudica a ambos. El coste para el Gobierno y el PSOE, es evidente, pero la falta de Presupuestos cuando éstos habían levantado grandes expectativas en colectivos y concejales de Unidos Podemos no creo que salga gratis en un Podemos partido por la mitad en el parlamento –Molina versus David Llorente. ¿Hacia dónde llevará seguir añadiendo tensión interna estirando la cuerda presupuestaria? ¿Es posible recuperar la relación PSOE-Podemos? ¿Y la de Page y Molina? ¿Por qué Podemos, que tenía a los socialistas en sus manos, los ha puesto en las del PP con su no prespuestario? ¿Quién gana si no se aprueban los Presupuestos de Castilla-La Mancha?

Demasiados interrogantes para una situación endiablada que no encuentra respuestas en ninguna puerta.

Así las cosas, ¿qué va a hacer el Gobierno, que es quien tiene la responsabilidad de gobernar y la obligación de aprobar un presupuesto anual…? Es de suponer que estará explorando todas las vías, incluso de la imposibilidad del acuerdo y cómo afrontarlo. Supongo de que ser así, tendremos noticias pronto.

De momento, la noticia es la falta de noticias. Pero la palabra, en boca del presidente de Castilla-La Mancha y precisamente cuando todos los puentes parecen rotos, es diálogo. Sigamos la pista, a ver dónde lleva…