Lo que Page deja claro

¿La sucesión tendrá que esperar?

Emiliano Garcia-Page sabe que con la mayoría absoluta cosechada en las urnas solo un factor interno podría desestabilizar la situación: la sucesión a su liderazgo y está dispuesto a no adelantar el calendario sino todo lo contrario. Las declaraciones a encastillalamancha.es en una entrevista dejan claras sus intenciones

Los 19 escaños que Emiliano García-Page logró el 26 de mayo despejaban la incógnita más importante de la legislatura: quién y cómo gobernaría Castilla-La Mancha. Esa respuesta quedó meridianamente clara antes de la medianoche de ese domingo. Ya solo quedaba despejar la otra duda de la legislatura: la sucesión.

En seguida se supo que Page volvería a ser el presidente de la Junta y podría gobernar en solitario, sin “muletas”, como él venía repitiendo durante toda la campaña electoral llamando al voto útil y a la movilización de todos los que no quisieran una alianza de los tres partidos de la derecha: PP, Ciudadanos y Vox.

Apoyado en una mayoría absoluta casi desconocida en estos tiempos de minorías y pactos, nadie duda de que la inestabilidad política ha quedado fuera del terreno de juego del Gobierno de Castilla-La Mancha. Otra cosa son los problemas que traiga la gestión o el día a día y, por supuesto, la política nacional, cuyo tablero permanece plagado de incertidumbres.

Su victoria en la Junta y la del PSOE en todas las diputaciones provinciales, las capitales y las principales poblaciones de Castilla-La Mancha conlleva un plus, que es la división interna con la que tendrá que lidiar el principal partido de la oposición, el PP, y su líder, Paco Núñez. Vox ni siquiera está en las Cortes y no es decisivo en ninguna institución importante. Y Ciudadanos ha hecho de Castilla-La Mancha la excepción al “no es no” al PSOE y ha pactado con los socialistas en los ayuntamientos en los que el partido de Albert Rivera era árbitro.

Hasta el final de la legislatura

Con ese mapa, la principal incógnita de la legislatura a efectos políticos es, por lo tanto, quién va a suceder a Page en la Junta y en el PSOE. Él o la siguiente en tomar las riendas y, sobre eso, queda mucho por hablar aún, pero los planes de Page es que no sea un tema sobre la mesa hasta muy el final de la legislatura. Habrá que ver también los plazos que marque Ferraz cuando llegue el momento.

La Ley del Gobierno y el Consejo Consultivo de CLM limita a dos los mandatos del presidente de la Junta, situación en la que se encontrará el actual jefe del Ejecutivo autonómico cuando finalice la legislatura. Así que habrá primarias para ver quién es el próximo cartel del PSOE. Su intención es respetar su propio compromiso de no estar más de ocho años al frente del Gobierno, pero como dio a conocer en la entrevista recientemente mantenida con encastillalamancha.es, “mucha gente en el PSOE” piensa que hay que cambiar esa norma y eliminar la limitación de mandatos, un precepto que el propio Emiliano García-Page cree que hubiera sido declarado inconstitucional si se hubiera recurrido.

Sin embargo, solo enunciar que Page podría presentarse una tercera vez si quisiera, aunque él diga que no lo hará, será un elemento que afectará al cuándo, al qué y al cómo de su sucesión como candidato a la Junta.

La cabeza del PSOE no estará vacante a la vuelta de la esquina

En cuanto al PSOE, los estatutos le permiten optar a un tercer mandato como secretario general del Partido Socialista de Castilla-La Mancha. Y así lo va a hacer, tal y como confirmó en la entrevista. Sin duda, un anuncio premeditado y un mensaje a quienes piensen que la cabeza del PSOE estará vacante a la vuelta de la esquina, cuando llegue el próximo Congreso Regional.

Es lo más probable, sí. Repetir en el partido, sí. Más que nada por facilitar y garantizar, además, otro ciclo de ocho años del Partido Socialista. Pero en todo caso será lo que decida la gente”.

La experiencia en el PSOE y en casi todas las elecciones primarias demuestra que los procesos internos ya no pueden ser manipulados por los aparatos como hace una década. De hecho, ser el candidato oficial puede ser hasta perjudicial para obtener el apoyo de las bases. Así que aunque Page sea reelegido secretario general del PSOE a mitad de legislatura no podrá garantizar quién es él o la siguiente, pero sí el cuándo y, desde ese punto de vista, parece que la sucesión tendrá que esperar.

¿Tendrá Ferraz los mismos planes?