Un plan urgente para Talavera

Talavera está en la agenda, cojamos el tren

Sí, es innegable, Talavera está en la agenda de instituciones y organizaciones en todos los niveles… Y puede que sea el último tren

Sí. Talavera está en la agenda. Parecía imposible, pero es cierto.

De hecho, recurriendo al chiste, hoy os cuento que tengo una noticia buena y una mala que daros. Empezaré por la buena, que es que Talavera está en la agenda. Es decir, ha entrado en la planificación de todas las administraciones públicas, de la más pequeña a la más grande, y en una buena parte de los actores privados. Planes, guiños, frases, soflamas, gestos… El repertorio habitual incluye hoy a Talavera.

Populistas y oportunistas se preparan para hacer su agosto

La mala noticia es que Talavera está en la agenda y que esto es así porque la ciudad y su comarca han entrado en fase crítica. Es decir, que Talavera está en la agenda porque Talavera está en la UVI y los talaveranos a punto de reventar o de caer en la tentación de seguir a populistas y oportunistas que ya se preparan para hacer su agosto.

Que Talavera esté en la agenda de todos es la única manera de encontrar grandes remedios a sus grandes males, que no son nuevos ni recientes ni fáciles de resolver. No bastará con estar en la agenda, pero es condición indispensable.

Que Talavera esté en la agenda de todos, porque es la única manera de encontrar grandes remedios a sus grandes males, que no son nuevos ni recientes ni fáciles

Talavera estaba en crisis mucho antes de que el crash llegara a todos los demás. Cuando las cifras de paro eran casi de pleno empleo técnico en la media regional, Talavera las duplicaba.

No entraré en este artículo a analizar en profundidad las razones, pero como medio de comunicación vamos a contribuir a que ese debate exista y se difunda. Y también sus soluciones. Para que todo el mundo conozca las causas, propias y ajenas, para saber cuáles son los mejores remedios y qué parte de ellos nos toca a cada uno, así como para señalar a quiénes cumplen su parte y a quiénes no.

Más allá del análisis profundo de las causas, diría que hay que tener claros dos aspectos para poder abordar la situación con objetividad y en frío, sin caer en reproches antes de poner soluciones encima de la mesa.

No se llega a esta situación solo por errores ajenos, pero tampoco solo por equivocaciones propias
En mi opinión lo primero que hay que tener claro es que no se llega a una situación como la que vive Talavera y su comarca, hoy uno de los territorios más deprimidos de España, solo por culpa de las decisiones que se toman fuera.

Hay que asumir que hay cosas que los talaveranos no hemos hecho bien individual y colectivamente. La mentalidad local tan extendida de la culpa es de Toledo, para señalar un enemigo externo empeñado en que todo nos salga mal; Toledo como origen y destino de nuestros problemas y como sinónimo del adversario a batir porque eins roba es una explicación claramente insuficiente que no resiste ningún análisis serio. Pero para muchos es la única explicación posible. Y la más cómoda, claro.

Al mismo tiempo que debemos afrontar la situación reconociendo qué hemos hecho mal o no hemos realizado bien, creo que también hay que tener claro que no se llega a una situación como la actual solo por errores propios, sin la intervención de decisiones ajenas que por acción o por omisión han actuado perjudicando el desarrollo de esta tierra.

Castilla-La Mancha es muy grande, pero la constatación del interés -y, por lo tanto las inversiones- que han despertado poblaciones más pequeñas y con menos posibilidades de devolver a la comunidad lo que se destinara a ellas es innegable.

En ocasiones se ha mirado para otro lado cuando se tenía que mirar a Talavera, que como comarca agrícola y ganadera necesitaba alternativas claras desde hace mucho tiempo y que como segunda población de la región merecía ese interés.

Como digo, no es objeto de este artículo profundizar en las causas ni en los reproches, sino constatar que Talavera está en la agenda y quizás éste sea el último tren que podamos coger para frenar la decadencia que nos llevaría a la irrelevancia y al olvido, la peor de las opciones posibles.

Talavera está en la agenda y con el foco encendido

Talavera está en la agenda y eso implica que el foco está encendido, lo que permitirá que salte a la vista los que hacen y los que deshacen. El foco se ha encendido para que sea más fácil diferenciar palabras de actos y soflamas de propuestas.

Solo porque el foco alumbra se puede explicar que todos los partidos del Congreso de los Diputados se hayan puesto de acuerdo en respaldar la Proposición no de Ley presentada por el PSOE, a petición de Fedeto, para instar al Gobierno de España a elaborar y aplicar un plan de emergencia para Talavera y su comarca. Supongo que la propuesta que el PP ha presentado en el Senado, también solicitado por Fedeto, seguirá el mismo camino.

No deja de ser curioso que haya tenido que ser una organización privada, la Federación Empresarial, la que ha conseguido sentar a todas las administraciones en una mesa y lanzar 258 propuestas, las que todos los partidos del Congreso han aconsejado que sean la base del plan que han pedido al Gobierno.

Más allá de que se puedan compartir o no todas las medidas, el mérito de haber impulsado el debate y el acuerdo en el Congreso es justo reconocerlo. Y también el camino empleado, el diálogo y las propuestas, además que el trabajo realizado durante más de un año para establecer un diagnóstico preciso y soluciones en todas las áreas del problema. Manifestarse no sirve de nada si no se está dispuesto también a proponer soluciones y dialogar sobre ellas.

Ojalá se haya puesto el primer peldaño de una escalera que sube. Sí, es innegable, Talavera está en la agenda de instituciones y organizaciones en todos los niveles… Aprovechemos la ocasión, puede que sea el último tren.

El Congreso votó sí a un plan de emergencia para Talavera basado en el documento de Fedeto.
El Congreso votó sí a un plan de emergencia para Talavera basado en el documento de Fedeto.