Los Excelentes nacieron para mostrar los mejores valores de los castellano-manchegos o de quienes eligen ser o estar en esta región. El éxito y la repercusión de las dos ediciones celebradas por encastillalamancha.es demuestra que la sociedad quiere conocerlos y nosotros vamos a seguir mostrando sus historias

“Hola, me llamo Sergio, soy ciego, soy autista y soy feliz”. Las palabras del menor de los hermanos Aznárez nos atravesaron a todos los presentes en la II Gala de los Premios Excelentes 2019. No se puede decir más con menos palabras. ¡Cuántos valores juntos en un solo momento!.

Valores es la única herramienta para sacar adelante la vida cuando parece que ella te lo va a poner cuesta arriba. Valores es lo único que queda para nadar contra corriente cuando, como hizo Carmen Fernández, se echó a la calle para sacar a las mujeres de las garras de la violencia machista y defender la igualdad, en medio de la incomprensión, la indiferencia y hasta las amenazas.

Solo los valores explican que un cerebro como el de Manuel de Castro, físico de la atmósfera, se ponga al servicio de combatir el cambio climático cuando esto era cosa de pocos y de locos, con sueldo de profesor, en lugar la alta remuneración que alguien con sus capacidades hubiera podido conseguir en una multinacional.

Los valores explican que un día tras otro, a veces drama tras drama, las profesionales de la Unidad de Fisioterapia del Hospital Nacional de Parapléjicos pongan música y sonrisas a su buen hacer profesional, que se desarrolla entre niños amenazados por enfermedades graves, algunos con expectativas de supervivencia muy cortas.

Y así todas y cada una de las historias que ENCLM premió el 18 de junio en la II Gala de los Premios Excelentes.

Valores. Solo ellos empujan cuando hay que hacer las cosas sin contar un gran cargo, un gran presupuesto, un gran sueldo, un gran altavoz o un gran éxito.

Desde hace dos años este periódico decidió premiar a personas o colectivos que hubieran conseguido su meta conjugando talento y superación. Llamamos a estos galardones los “Excelentes”. Por eso cuando decidimos la imagen el premio no tuvimos dudas al elegir la corona de laurel y espinas diseñada por Jaime Vizuete, alumno de la Escuela Arte de Toledo. No hay mejor manera de presentar el éxito o la meta conseguida.

Solo los valores empujan cuando hay que hacer las cosas sin un gran cargo, un gran presupuesto, un gran sueldo, un gran altavoz o un gran éxito

Los Excelentes también nacieron para contribuir a que no se confunda valor y precio ni éxito y sueldo; o capacidad y remuneración; como tampoco es lo mismo ser importante y ser grande.

Esfuerzo y capacidad de superación para llegar a la meta son requisitos imprescindibles para ser un “Excelente”. Junto con los valores que sacan lo mejor del ser humano ante los trances de la vida.

Él éxito, la repercusión y las reacciones de lectores e invitados tras las dos ediciones de “Excelentes” que hemos celebrado, demuestran que estábamos en lo cierto y que la sociedad quiere conocer de cerca todas estas historias plagadas de valores.

Cuando el motor no es el dinero, sino cumplir con el  deber, hacer lo que crees que hay que hacer cueste lo que cueste, cumplir un sueño, ayudar a los demás o seguir adelante cuando la vida te golpea, se están poniendo en juego las más profundas convicciones, nuestros mejores principios.

Entendemos que una parte de nuestra labor informativa pasa por contar a la sociedad que los “excelentes” existen, quiénes son, cómo son y qué hacen. Son historias de interés público, que sirven de ejemplo y mejoran la autoestima colectiva de una región carente de la identidad histórica de otras. Además, es un acto de justicia al que estamos encantados de contribuir.

Lara de Mesa, premio