Se ha desmoronado en 90 días

Vox en Toledo, vaya apaño

Uno de los dos concejales que consiguió el 26 de mayo, Alberto Romero, ha dimitido; el otro, Luis Miguel Núñez, ha decidido irse del partido y quedarse como concejal no adscrito. Apenas tres meses después de que tomaran posesión. Algo grave les ha ocurrido y la explicación de ambos promete

Esta es la historia de un partido político que el pasado 26 de mayo consiguió dos concejales en el Ayuntamiento de Toledo y que no han transcurrido ni cuatro meses cuando se han quedado sin ninguno. Sí, hablamos de Vox. Podrán pensar y opinar como quieran, pero esto tiene un nombre muy claro: esperpento.

Encastillalamancha.es contó el lunes 17 que Alberto Romero dimitía (salvo honrosísimas excepciones, los medios de comunicación eso de citar a quien lo cuenta primero como que pa qué, será que tienen inspiración divina o similar) y el martes 18 que Luis Miguel Núñez dejaba el partido pero se quedaba como concejal no adscrito a ningún partido, por lo que los próximos cuatro años actuará por libre.

Vox tendrá a partir de ahora un solo concejal en el Ayuntamiento Toledo

Por lo que Vox tendrá a partir de ahora solo un concejal. En principio, un madrileño que iba de número tres en la lista y que sustituirá a Romero.

A nadie se le escapa que aquí ha ocurrido no uno, sino varios problemas. Y gordos. Y que, supuestamente, explicarán tanto uno como otro en comparecencias públicas.

Lo que es evidente es que Vox se ha desmoronado en la ciudad de Toledo antes ni siquiera de que comenzaran a caminar. Porque el 15 de junio se fomalizaron los ayuntamientos en España y tomaron posesión alcaldes y alcaldesas, luego llegó el verano y ahora que ni siquiera hemos vuelto a coger el ritmo de septiembre… ¡Cataplof…! No es normal.

Desde el primer momento aquí nada fue normal. Porque la primera candidatura que presentaron a la Junta Electoral, ante de las elecciones, la encabezaba Núñez (talaverano que no ha vivido nunca en Toledo) y como número dos iba Romero (un toledano de toda la vida). Semanas después, acabado el plazo de correcciones y posibles cambios, la historia daba la vuelta: Romero pasaba al uno y Núñez al dos.

Ahí ya hubo mosqueos…

Pero es que solo han transcurrido tres meses y uno de ellos se va y el otro se queda pero sin partido político.

Que uno se vaya, vale, pero los dos… Aquí ha pasado algo y de momento casi nadie sabe cómo ha sido. Pero no huele bien el asunto…

Lo sabremos en las próximas horas…

@CesardelRioPolo

cesardelrio@encastillalamancha.es