El Verano de su Vida

Fidel María Puebla, ese estupendo bacalao, la primera vez que vio el mar, la pintura… (fotos)

Fidel María Puebla es uno de los pintores toledanos más destacados; sus cuadros se encuentran en diversos puntos de la geografía nacional y en colecciones privadas de Estados Unidos, Canadá, Venezuela, México, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Francia, Alemania, Italia, Egipto y Australia. Pero sus lienzos, centrados en los últimos años en reflejar la geografía de los Montes de Toledo y en hacer un homenaje a la obra ilustre de Miguel de Cervantes, no son los únicos que han viajado.

Para este artista no hay nada como recorrer España, sus pueblos, sus ciudades, su patrimonio artístico… Según comentaba, la mayoría de sus destinos han sido a lo largo y ancho de la península.

Recuerda con mucho agrado los veranos que regresaba a La Puebla de Montalbán, su localidad de origen que más tarde le vería marchar a Alcorcón, a donde se trasladó junto a su familia cuando solo tenía nueve años. “Siempre volvíamos a La Puebla y pasábamos unos meses muy divertidos”.

Y si el primer verano en el pueblo fue especial no lo fue menos la primera vez que estuvo en la playa. En el año 1975, con 13 años, sus padres le llevaron a él y a su hermana a Villajoyosa. Allí pudo disfrutar de sus aguas y de las excursiones que realizaron a Benidorm, Elche… Su segunda visita a la playa fue cinco años después estando prestando el servicio militar. “Me dieron permiso y nos fuimos mi familia, mi novia y yo a Alicante”. La playa de San Juan fue durante ese tiempo un lugar ideal para descansar y compartir momentos de ocio.

Fidel María Puebla no tardó mucho en descubrir el norte gracias a un viaje de trabajo que aprovechó para visitar ciudades como Vitoria o San Sebastián. Por aquel entonces, su labor artística ya le llevaba a muchos puntos del país para mostrar sus óleos y acuarelas. La playa de la Concha fue uno de los sitios que más le gustó.

1987 fue el año de su boda con Antonia y, claro está, del viaje de novios que realizaron a Palma de Mallorca. Muchas fotos han dejado constancia de lo bien que se lo pasaron y de los parajes tan bellos que encontraron en Alcudia.

Su trabajo como pintor le llevó fuera de nuestras fronteras, concretamente a Leiria (Portugal) y de aquí a la inmensa playa de Nazaret, de la cual guarda en su memoria que es un enclave “fascinante” en el que preparan un “bacalao estupendo”. Tuvo tiempo además para descubrir la riqueza artística y cultural de Oporto, ciudad patrimonio de la humanidad.

La pintura fue la excusa perfecta para conocer Galicia, una comunidad autónoma de la que continúa prendado. En 1992 fue a Cedeira, un municipio de la costa de La Coruña, para recibir un premio en reconocimiento a su quehacer artístico. Tras esta primera vez, y ya sea por ocio o por vocación, Fidel María ha estado en muchas ocasiones en sus pequeñas y acogedoras localidades, sus verdes montañas y en sus restaurantes llenos de buena gastronomía. Al margen de Cedeira, ha visitado Melide, donde le nombraron Caballero del Camino en 2002, Vigo y Puertomarín, entre otros.

Poco a poco las regiones del norte le fueron cautivando hasta tal punto de que para él se ha convertido en el paraíso de sus vacaciones. Su gran pasión es hacer turismo de interior: “ver iglesias, saber de su historia, sus platos típicos… esto permite tener un concepto más amplio”. No en vano Asturias ha sido otro de sus destinos preferidos. Él es de esos que se inclinan por unas vacaciones en lugares tranquilos y no masificados. “Para mí lo ideal son viajes de 10 días”.

El de La Puebla de Montalbán acude a menudo a Almería. Desde su primera visita en 1995, va cada dos años para colgar sus lienzos en el Aula de Cultura Unicaja. “Hoy en día las vías de comunicación hacen posible que todo esté más cerca”.

Si tuviese que elegir el viaje de su vida considera que ese ha sido el que hizo a Cedeira un 1 de agosto de hace 16 años. “Conduje durante toda la noche y cuando llegamos estaba amaneciendo; me impactó que a esas horas la gente estuviese de procesión y tirando cohetes; es una zona preciosa”.

A Fidel María y a su mujer le gustaría tener tiempo para ir dentro de poco a las islas de Lanzarote, Las Palmas y Tenerife. Más a largo plazo el viaje de sus sueños es Venecia, un destino que “queremos hacerlo coincidir con el 25 aniversario de nuestra boda”.