Ha ocurrido en San Carlos del Valle

Vecinos de un pueblo de Ciudad Real piden la destitución del cura por negarle la comunión a una mujer

Que se había negado a renovar su donativo de 6.000 euros a la Iglesia en favor de dos ONG's

Más de un centenar de vecinos de San Carlos del Valle, un municipio ciudadrealeño de algo más de 1.100 habitantes, se han concentrado hoy para pedir al obispo que sustituya al párroco, quien el domingo se negó a dar la comunión a una vecina que había dejado de darle un donativo de 6.000 euros.
Esta es la tercera vez que el sacerdote, Miguel Palomar, ha negado la comunión a Ramona María del Pilar Álvarez, según ha señalado el alcalde de la localidad, José Torres, quien ha explicado que la mujer decidió hace dos años, cuando falleció su hermano, destinar a dos ONG’s el dinero que entregaba, anualmente o cada cierto tiempo, a la parroquia.

Torres ha indicado que después de lo ocurrido el domingo, que provocó que los “pocos” feligreses que van a misa abandonaran la iglesia, llamó al Obispado de Ciudad Real, informó a su secretario de lo que había ocurrido y le instó a que tomaran medidas para “evitar problemas mayores”.

El alcalde también ha participado esta mañana en la concentración, que ha tenido lugar en la Plaza Mayor y a la que se han sumado vecinos de Pozo de la Serna, localidad con la que sacerdote comparte parroquia.

La tensión entre los vecinos y el párroco se remonta prácticamente a su llegada al municipio, hace unos diez años, ya que ha habido varios enfrentamientos por el trato que dispensaba a los niños que leían en misa y a varios feligreses, entre ellos otra mujer a la que le negó la comunión por ir con su nieto, y habían recogido firmas en varias ocasiones para pedir que lo sustituyeran, ha explicado el regidor.

“El carácter especial” del cura también hace que esté sin monaguillo y que apenas vayan a misa unas cuantas personas octogenarias porque la mayoría de los vecinos están “hartos de sus malos modos”, ha subrayado el alcalde.

El último “encontronazo” del Ayuntamiento con el párroco fue el pasado 5 de enero cuando el sacerdote registró un escrito instando a que el año que viene no se coloque el árbol de Navidad en la Plaza Mayor, donde está ubicada la Iglesia, y tampoco haya villancicos porque “molestan”.

El regidor ha confiado en que el Obispado, que está “al corriente de todo y conoce desde hace años la situación”, solucione este asunto cuanto antes y no les siga dando largas como ha ocurrido en otras ocasiones, porque “los vecinos han amenazado con no ir a misa el domingo que viene”.