Sentencia del Juzgado de lo Social

Victoria Vigón y RTVCM, condenados a pagar 6.251 euros por humillar a una trabajadora…

“Se ha acreditado la comisión por la demandada, Vigón, de unas actuaciones calificables como acoso laboral", dice el juez

Victoria Vigón, exdirectora de Informativos de Radiotelevisión Castilla-La Mancha (RTVCM) en la época de Nacho Villa y bajo el Gobierno del PP en la región, ha sido condenada, de forma conjunta y solidaria, al pago de 6.251 euros a Ana Torres, exdelegada del Ente en la provincia de Albacete, por humillarla en reiteradas ocasiones, tal y como recoge la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número 1 de Albacete y a la que ha tenido acceso encastillalamancha.es.

Victoria Vigón, en un espacio de grabación y/o emisión de un programa informativo, profirió las siguientes expresiones referidas a Torres: “Qué mierda también de entradilla esto… Joder…”; o “infumable, infumable, infumable. Paso de Ana también, ¡no puede ser peor! Balance no lo quiero Gonzalo, ¡hay que flotarlo! ¿Habéis oído? Hola, ¿hay editor?… Coño, ¿por qué no hay editor?”.

Todo ello delante de más personas.

“NO SE ENTERA DE NADA… PARECE JOSÉ MOTA ESTA TÍA”

No acabó ahí el asunto, puesto que días más tarde, Vigón volvió a la carga mientras se visionaba una pieza informativa elaborada por Torres, “relativa al asesinato de una chica paraguaya en Elche de la Sierra. Dichas expresiones fueron: ¡No se entera de nada! El testigo del testigo… Sí, pero no, ya no… Parece José Mota esta tía. ¡José Mota! Vamos, José Mota, estupendo…”.

Días más tarde Vigón soltó lo siguiente: “Qué… Por favor necesito la entradilla de la bratz de Ana ya porque ya lleva dos días haciéndolo y todavía no está la entradilla y son las dos y media, ¿dónde voy? ¡Tiene cojones”.

Otro ejemplo del trato vejatorio, según la sentencia, fue el que protagonizó Vigón otro día. Estas fueron sus frases: “Esta pieza, cómo me pone esta entradilla, cómo me pone esta entradilla si es que… ¡Pero Mario! Fuera la muñeca fuera, estoy harta de Ana. Bueno, no, ¡que no tengo cierre! No, no puedo más con Ana, no puedo más con Ana, no puedo, no puedo más…”.

Tras estos episodios y algunos más, Ana Torres fue dada de baja por enfermedad en varias ocasiones y atendida una vez en Urgencias por opresión torácica y nerviosismo.

CALIFICATIVOS COMO MUÑECA O GILIPOLLAS TIENEN UN CONTENIDO DENIGRATORIO IMPORTANTE

Después, demandó tanto a Vigón como a RTVCM porque consideraba que se habían vulnerado sus derechos contra la integridad moral, mientras que el abogado de Vigón esgrimió que no se había producido una situación continuada y, por lo tanto, no existía acoso moral, aunque al final el juez ha desestimado su argumento.

La demandante aportó además grabaciones sonoras de los hechos, por lo que no había ninguna duda de lo que había sucedido en ocasiones continuadas.

El juez entiende que expresiones utilizadas por Vigón contra Torres, tales como “muñeca” o “gilipollas”, y más delante de otros compañeros, “tienen un contenido denigratorio importante”. Y afirma que “se ha acreditado la comisión por la demandada, Victoria Vigón, de unas actuaciones calificables como acoso laboral que vulneran el derecho a la integridad moral de la actora (Torres), por lo que la demandada ha de ser condenada”.