Siete personas detenidas

El grupo criminal que vendía medicamentos ilegales con laboratorio clandestino en Huecas

La operación se inició en febrero de 2018, cuando se detectó la entrada a través del aeropuerto de Madrid de varios paquetes procedentes de China que contenían tadalafilo, principio activo de un medicamento para tratar la disfunción eréctil, sustancia que puede representar un peligro para la salud pública sin el preceptivo control sanitario

El tadalafilo llegaba de China y el producto lo fabricaban en Huecas.

Un grupo criminal que se dedicaba a la producción de medicamentos ilegales y posterior venta como suplementos nutricionales ha sido desarticulado en una operación conjunta que han llevado a cabo la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria, tal y como ha informado el Ministerio del Interior. Se da la circunstancia de que el laboratorio clandestino donde fabricaban la sustancia se encontraba en la localidad de Huecas, en la provincia de Toledo.

Siete personas han sido detenidas, tres hombres y cuatro mujeres, por los presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico y falsedad documental.

Registros en varias localidades, entre ellas Huecas y Fuensalida

Y se realizaron registros en las localidades toledanas de Huecas y Fuensalida, además de en Arroyomolinos (Madrid) y Sant Boi de Llobregat (Barcelona). Se han intervenido 10.5 kilos de tadalafilo, con el que habrían fabricado alrededor de dos millones de cápsulas.

La operación, a la que pusieron por nombre “Roja2 cápsula cloro” se inició en febrero de 2018, cuando se detectó la entrada a través del aeropuerto de Madrid de varios paquetes procedentes de China que contenían tadalafilo, principio activo de un medicamento para tratar la disfunción eréctil, sustancia que puede representar un peligro para la salud pública sin el preceptivo control sanitario.

También se ha desmantelado una plantación interior de marihuana y por este motivo se ha puesto a disposición judicial a una de las detenidas por un delito contra la salud pública y otro por defraudación de fluido eléctrico.

Desde que el producto llegaba de China, los investigadores comprobaron que los envíos tenían como destinatario a un entramado familiar ubicado en Fuensalida y en Arroyomolinos. También recibían blísters y cartonajes para fabricar medicamentos. Solo durante el segundo semestre de 2017 los sospechosos vendieron, a través de una empresa aparentemente legal, como producto nutricional un vigorizante que había sido retirado del mercado por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, ya que suponía un grave riesgo para la salud de los consumidores.

Se comprobó igualmente que no tenían ningún tipo de autorización sanitaria para producir o distribuir medicamentos o productos medicamentosos y que las instalaciones que utilizaban no eran las adecuadas para su elaboración, usando para ello el laboratorio clandestino de Huecas. El envasado final del producto se hacía en Arroyomolinos, donde se almacenaba para su posterior distribución.

Se verifió igualmente que planeaban ocultar los beneficios por la venta de estos productos a través de una empresa dada de alta en el Reino Unido, por lo que utilizaban un testaferro y direcciones falsas con la que pensaban generar facturas falsas para justificar la entrada de dinero y simular la compra de productos a países del este asiático. Entre los clientes y distribuidores de los productos elaborados hay una gran cantidad en España, pero también en otros países de Europa.

Por lo que los agentes decidieron actuar…

Para ello realizaron siete registros domiciliarios, seis de ellos de forma simultánea, interviniendo 10,5 kilos del principio activo taladafilo, con el que se habrían fabricado alrededor de dos millones de cápsulas. Tenían más de 100.000 cápsulas con medicamento preparadas para su venta y miles de cápsulas vacías preparadas para rellenar. Así como miles de cajas vacías de diferentes marcas, máquinas de mezclar, encapsular y termosellar, así como un compresor y 3.000 euros en efectivo.

Y se calcula que el beneficio de la venta de estos productos podría alcanzar varios millones de euros.

Los detenidos tienen entre 32 y 64 años.