El caso, a la Fiscalía de Menores

Seis menores investigados por difundir pornografía infantil de extrema dureza en Seseña e Illescas

En uno de los casos se trataba de un video de extrema dureza donde los abusos son cometidos por un supuesto adulto a un menor de aproximadamente dos años

Imagen de archivo de la Guardia Civil de Illescas.

Seis menores, con edades entre los 14 y los 16 años, han sido investigados (anteriormente, imputados) por la Guardia Civil por un presunto delito de difusión de pornografía infantil, tal y como ha informado la Dirección General de la Benemérita. Uno de los casos se trataba de un video “de extrema dureza difundido entre varios grupos de menores de las localidades de Seseña e Illescas (ambas en la provincia de Toledo) por la red social Whats App, donde los abusos son cometidos por un supuesto adulto a un menor de aproximadamente dos años”.

Pornografía infantil que se difundió a través del Whats App

De hecho, los menores supuestamente difundieron videos con pornografía de extrema dureza donde las víctimas no superaban los cuatro años. Fue una madre de un menor la que, con su denuncia, alertó a los agentes, por lo que el equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Illescas abrió dos investigaciones paralelas para determinar la identidad de las personas que estaban difundiendo las imágenes.

E identificaron a cinco menores que habían recibido y reenviado uno de los videos, el anteriormente descrito.

El otro menor investigado, de 16 años, recibió y difundió un GIF donde se podía observar a una niña de unos cuatro años que estaba siendo agredida sexualmente por un adulto.

Por lo que los agentes tomaron manifestación como investigados a los seis menores por un delito de difusión de pornografía infantil, por lo que fue puesto en conocimiento de la Fiscalía de Menores de Toledo.

Las investigaciones continuarán hasta determinar el inicio, los autores y otros posibles difusores de estas imágenes, por lo que pueden producirse nuevas investigaciones o detenciones.

Porque, como recuerda la propia Guardia Civil, “poseer pornografía infantil es delito, así como compartirlo o difundirlo con otras personas, tanto mayores como menores de edad, por cualquier medio o red social”.