Un recurso escaso e irreemplazable

10 razones para recordar que el agua es todo para Castilla-La Mancha

Nadie duda que el agua es caudal de vida, tampoco que es un bien escaso y en el caso de Castilla-La Mancha, por su singularidad, el agua es un recurso del que hay que tomar conciencia y asumir que es cosa de todos

Imagen del embalse de Entrepeñas a principios de octubre de 2017 Foto - Sergio Román

¿Sabes que las zonas con clima semiárido, como Castilla-La Mancha, han aumentado en 30.000 kilómetros cuadrados en las últimas décadas, resultado del cambio climático?

¿Sabes que Castilla-La Mancha es una de las regiones más afectadas por el avance de la desertificación?

¿Sabes que se necesita un uso eficiente del agua para combatir la desertificación de nuestro territorio?

¿Sabes que donde el regadío es predominante, como La Mancha Oriental, el Alto Guadiana o el sureste de Albacete, no se produce despoblación, gracias al agua?

¿Sabes que para frenar el despoblamiento de la España vaciada hay que detener la desertificación?

¿Sabes que Castilla-La Mancha es, con casi 80 mil kilómetros cuadrados, la tercera comunidad autónoma más extensa de España y que en su territorio eminentemente rural el agua es esencial para mantener y fijar la población y revertir el vaciamiento de nuestros pueblos?

¿ Sabes que el agua contribuye de forma decisiva al progreso de la economía regional y nos ayuda a afrontar el reto demográfico?

¿Sabes que en el territorio de Castilla-La Mancha se distribuye por 7 de las 9 demarcaciones hidrográficas peninsulares y en todas ellas es un emisor neto de recursos hidráulicos en cantidades importantes (salvo en el Duero)?

¿Sabes que en otras cuencas de España la desalación está incrementando los recursos hídricos disponibles, algo que es evidentemente imposible en Castilla-La Mancha?

¿Sabes que, pese al avance de la desertificación, Castilla-La Mancha es la única región que soporta en la cabecera del río Tajo un trasvase de agua hacia otros territorios?

 

Ahora, ya sabes por qué para una región como Castilla-La Mancha, el agua lo es todo y todos debemos implicarnos en un uso eficiente y responsable de ella.

En CLM no podemos desalinizar el mar, hay que utilizar bien cada gota

Castilla-La Mancha, como región interior, depende exclusivamente de las aguas continentales para su desarrollo. Carece del recurso al agua desalinizada. Por ello, debemos aprovechar al máximo cada gota de agua.

Que el agua es vida es una verdad que nadie duda, porque cuando cada uno de nosotros ha abierto los ojos al mundo ha visto que así es.

En el hogar que vivimos; en los montes, las montañas, los parques y los ríos que visitamos; y en las empresas y las fábricas donde asentamos nuestra economía hay agua.

Por eso, alguien podría pensar que el agua siempre ha estado ahí y siempre va a estar.

Sin embargo, es un recurso escaso, aunque sigue siendo imprescindible para cualquier forma de vida, pero también de desarrollo, crecimiento y progreso.

El agua, una frontera contra la desigualdad

Hoy, en el siglo XXI, agua es vida.

Pero agua también es riqueza y, por lo tanto, empleo.

Agua es oportunidad y, por lo tanto, una frontera para la igualdad o la desigualdad.

Agua es el alimento que mantiene nuestros recursos naturales y garantiza la sostenibilidad de nuestro entorno y nuestra forma de vida.

Y en regiones como Castilla-La Mancha, este recurso tan irremplazable como escaso tiene mayores amenazas que en otros territorios de España.

El agua es cosa de todos

Por todas las razones expuestas y por nuestra propia singularidad, Castilla-La Mancha necesita tomar conciencia en todo lo relacionado con la política hidráulica y actuar unida, como el agua es necesaria para unir y vertebrar nuestro inmenso territorio.

La conciencia y la unidad en la defensa de los recursos hídricos que debe tener Castilla-La Mancha en el conjunto del España es la garantía presente y futura de nuestro paisaje, de nuestra forma de vida y de la existencia de nuestros pueblos.

Defenderlo unidos es la única manera de actuar con la fortaleza necesaria para corregir desequilibrios y desigualdades históricas.

Renunciar a la defensa del agua hoy para Castilla-La Mancha es renunciar al futuro y quedar completamente desnudos frente a los efectos que el cambio climático deja en nuestro territorio.