Aniversario

80 años de la ONCE en Castilla-La Mancha, de la mendicidad a la dignidad

Los primeros cupones, con un precio de 10 céntimos de pesetas, aparecieron el 8 de mayo de 1939, recayendo el primer premio para el número 922, dotado con 25 pesetas

Fue un 13 de diciembre de 1938 cuando las personas ciegas de España pudieron tomar las riendas de su vida gracias al decreto del Gobierno instalado en Burgos por el que se autorizaba la lotería que hoy todos conocen como ONCE. Es una fecha clave para la Organización Nacional de Ciegos Españoles, 80 años que han supuesto un cambio radical para un colectivo que, rechazando cualquier tipo de pensión, pudo dar el salto de la mendicidad a ganarse la vida con dignidad.

Los primeros cupones, con un precio de 10 céntimos de pesetas, aparecieron el 8 de mayo de 1939, recayendo el primer premio para el número 922, dotado con 25 pesetas.

Impulsada por Gregorio Pulgar Callejo, un ciego comprometido natural de Las Ventas con Peña Aguilera, la ciudad de Toledo pronto inauguró su propia sede, situada en el número 11 de la calle de La Plata. Posteriormente, se adquiere un inmueble en la misma calle, esquina con la travesía del mismo nombre, donde la ONCE permaneció hasta bien adentrados los años 70, momento en el que compra otro local más grande en el cercano Callejón de Menores. Aquí se levantaría la primera sede de la Delegación Territorial de Castilla-La Mancha, siendo su responsable de entonces Guillermo Sabariego.

Tras Toledo llegaron Guadalajara (1940), con Elías Calleja Ortega al frente; Albacete -sede impulsada por Francisco Costa Tolosa– y Ciudad Real empezaron a funcionar en 1941. Fue Ciudad Real el único punto de Castilla-La Mancha en el que se llegaron a realizar sorteos comarcales. De Cuenca se cree que comenzó su andadura hacia 1954. Otras ciudades importantes con presencia de la ONCE fueron Talavera y Alcázar de San Juan.

La realidad de los «niños ocultos» 

Digna de destacar es la historia y trayectoria de Gregorio Pulgar Callejo, propulsor de la ONCE en Toledo, quien se quedó ciego con pocos años a causa de un glaucoma, lo que no le impidió formarse como músico y quiromasajista.

En noviembre de 1939 se afilia a la recién creada ONCE y no tarda en ser designado para impulsar la entidad en el Toledo de postguerra, donde fue recorriendo sus calles para ofrecer a los ciegos -la mayoría de los cuales ejercía la mendicidad- vender la lotería de la ONCE como medio de subsistencia.

Para Gregorio este reto no fue suficiente, siempre quiso ir más allá, convirtiéndose en uno de los primeros técnicos de autonomía personal de la ONCE. Quería que las personas ciegas se desplazaran de manera autónoma. De hecho, comenzó a impartir clases para usar el bastón, de braille, de música e, incluso, enseñó a muchas personas la forma de acompañar a los ciegos.

gregorio
En 1960 el obispo auxiliar de Toledo visitó la sede de la ONCE en Toledo, siendo recibido por Gregorio Pulgar.

Junto a su esposa, Antonia, -una vecina que empezó a ayudarle en las tareas de la ONCE y que terminó convirtiéndose en la madre de sus cuatro hijos-, ambos llevaron a cabo una gran labor en toda la provincia. Cuando ir a los pueblos suponía largos viajes de toda una jornada, Gregorio destapó en ellos la cruda realidad de «los niños ocultos», aquellos escondidos por la familia por vergüenza social pues los consideraban una maldición divina.

Gracias a él y a todos los «Gregorios» repartidos por el país, hoy la ONCE cumple 80 años con la satisfacción y orgullo de haber cambiado la vida de muchas personas y de ofrecerles un futuro con posibilidades.

Cerca de 3.000 personas empleadas en Castilla-La Mancha

Actualmente, el Grupo Social ONCE -donde están englobados ONCE, Fundación ONCE e Ilunion- da empleo a cerca de 3.000 personas en Castilla-La Mancha. El 70 por 100 de ellas tiene algún tipo de discapacidad. Atiende a más de 2.900 afiliados con servicios personalizados que van desde al atención educativa hasta el apoyo al empleo, pasando por la autonomía personal, la atención psicosocial, el uso de tecnologías adaptadas, la cultura, el ocio o el deporte.

Respecto a la memoria de 2017, en Castilla-La Macha la ONCE impulsó 561 contrataciones, de las que el 54 por 100 fueron externas a las empresas del grupo. La recaudación total de la ONCE, cuyos ingresos mayoritarios vienen a través de los juegos ONCE, llegó a 1.992 millones en todo el territorio nacional, superando en la región los 65 millones, ambos datos superan las cifras de 2016.