Cinco empresas en la provincia

Los espaderos de Toledo dicen encontrarse al límite y se consideran olvidados

La temporada de venta de espadas se iniciaba en los meses de marzo hasta finales de octubre. En este periodo se vendía la mayor parte de espadas. Y no sólo a los turistas nacionales o extranjeros que visitan la capital regional, afirma el colectivo a través de la Federación de Empresarios de Toledo (Fedeto)

La espada toledana, con tanta tradición y solera.

Bajo la denominación “Espada hecha en Toledo”, las cinco empresas que aún las fabrican, han mantenido viva la tradición espadera asociada a la ciudad de Toledo. Un oficio artesano que pasa de generación en generación y que se ha mantenido vivo hasta nuestros días. Podemos asegurar que es uno de los trabajos con más tradición, que aún forjan espadas en los talleres o naves habilitadas para su fabricación, tal y como afirman en una nota hecha pública por la Federación Empresarial Toledana (Fedeto).

Pero la pandemia provocada por la Covid-19 ha llevado al límite a las apenas cinco empresas que conforman la Asociación de Fabricantes de Espadas de la provincia de Toledo, integrada en Fedeto.

Una profesión de la que viven 40 personas

Tanto el cese del turismo como la crítica situación de la hostelería, ha reducido a un 80 % una profesión de la que viven 40 personas. La temporada de venta de espadas se iniciaba en los meses de marzo hasta finales de octubre. En este periodo se vendía la mayor parte de espadas. Y no sólo a los turistas nacionales o extranjeros que visitan la capital regional.

Porque las espadas también forman parte de un souvenir que se entrega en los eventos que se celebran en restaurantes, hoteles, fiestas y encuentros de celebración social. Lamentablemente la hostelería también se ha paralizado y los pedidos se han cancelado hasta que se reinicie esta actividad.

La exportación también era uno de los nutrientes económicos para los espaderos, con pedidos de distintos continentes. La Covid 19 también ha frenado sensiblemente el tercer apoyo sobre el que se sostienen las empresas espaderas.

En este panorama tan complejo y oscuro, la asociación de espaderos se considera olvidada por las administraciones, sin que nadie se haya interesado por su crítica situación. Por lo que demandan su apoyo dirigido a la promoción para uno de los símbolos y emblemas que siempre ha caracterizado a la ciudad de Toledo.