Dirigiendo a la Accademia Barocca

El talento de Illán, las notas magistrales de Bach y 5 minutos de aplausos en KKL de Lucerna

Como si conquistar a los públicos más exigentes en los escenarios más gloriosos fuera en su código genético y no requiriese de su exigencia y exquisita preparación, Javier Ulises salió con nota y reconocimiento en aplausos de su debut en KKL de Lucerna

Javier Ulises Illán en KKL de Lucerna

Ninguna de las afirmaciones que figuran en el titular sorprenden a quien conozca y siga la carrera musical del director toledano Javier Ulises Illán. Pero que no sea sorpresa que este joven y talentoso músico conquiste un nuevo reto en uno de los templos musicales de más prestigio en Europa, KKL de Lucerna, no resta ni un ápice de valor a lo conseguido.

Una meta que no alcanza cualquiera porque ni siquiera es fácil llegar a este escenario suizo, diseñado por Jean Nouvel.

Javier Ulises Illán debutó sobre estas tablas el 12 de marzo, dirigiendo a la Accademia Barocca Lucernensis interpretando una nueva versión de “La Pasión según San Juan”, de Bach, mientras España entraba en shock entre rumores de un próximo decreto para declarar el Estado de alarma por la emergencia sanitaria desencadenada por la epidemia del coronavirus.

Uno de los pocos conciertos no suspendidos en Europa

En Suiza también están en emergencia, pero éste fue uno de los pocos conciertos que no se suspendió, aunque el aforo se dejó en la mitad y todos los espectadores ocuparon sus asientos siguiendo el estricto protocolo profiláctico que la pandemia exige.

No debieron tardar mucho en olvidar al COVID-19 quienes tenían la fortuna de escuchar los acordes y las notas de esta obra del compositor y genio alemán bajo la maestra batuta de Javier Ulises Illán dirigiendo a la Accademia Barocca, a cuyo coro y orquesta se unieron en esta cita solistas de talla internacional, como la soprano Julia Doyle, el tenor Mauro Peter o el bajo Lisandro Abadie.

“Casi más que el dolor de la Pasión, el corazón de Bach, el alma de los músicos y el espíritu de los espectadores se han unido en un gozo de resurrección”, relató a encastillalamacha.es uno de los afortunados espectadores de la cita, que, como decía en el titular, se cerró con cinco minutos de aplausos.