lunes, 17 de agosto de 2026
cosechadora
Cosechadora circulando por las carreteras de Guadalajara.
Varias cosechadoras y tractores han circulado por diversas carreteras de la provincia - 15/07/2026 18:10 - Guadalajara

Varias cosechadoras, tractores y turismos han circulado este miércoles por diversas carreteras de la provincia de Guadalajara en señal de protesta por las restricciones de cosechado de cereal debido a las condiciones de riesgo de incendio recogidas en los IPPs (Índice de Propagación Potencial) publicados a diario por el Gobierno de Castilla-La Mancha.

Tras el llamamiento de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG)-ASAJA Guadalajara, los vehículos han transitado por la Nacional-211, entre las localidades de Alcolea del Pinar y Molina de Aragón.


El presidente de APAG, Juan José Laso, ha agradecido a los participantes su esfuerzo por mover las máquinas. Además, ha afirmado que esperan que “esto tenga consecuencias favorables y podamos cambiar esta situación de una vez por todas”.

Un índice “arbitrario y subjetivo”

Un índice “arbitrario y subjetivo, que además se calcula en suelo forestal, cuando nosotros estamos en suelo agrícola”, ha incidido Laso.

En la comarca de Molina de Aragón queda más del 50 % de cereal por recoger y los agricultores acumulan un retraso que les hace tener pérdidas diarias.

Seis millones de euros de pérdidas

Desde ASAJA Cuenca han estimado estar pérdidas derivadas de la paralización de la cosecha los días de IPP extremo en 6 millones de euros.

Desde la organización agraria denuncian que puede haber más de 50.000 hectáreas afectadas por estas restricciones de siega y estudian reclamar jurídicamente indemnizaciones por los daños.

La organización agraria calcula que las restricciones impuestas han provocado ya retrasos en la recolección de más de 60.000 hectáreas de cereal repartidas por distintas comarcas de la provincia.

Consecuencias directas sobre la producción

Desde ASAJA detallan que el retraso en la cosecha tiene consecuencias directas sobre la producción. Cada día que el cereal permanece en el campo aumenta la caída natural del grano de la espiga, de manera que parte de la producción termina en el suelo y ya no puede recuperarse.

La organización recuerda que las características climáticas de la provincia de Cuenca hacen que durante las primeras horas del día las temperaturas sean considerablemente más bajas, situándose en muchas ocasiones por debajo de los 25 grados, incluso en jornadas calificadas posteriormente con riesgo extremo.

En estas condiciones, ASAJA considera que “carece de sentido” obligar a los agricultores a trabajar acompañados de un tractor con cultivador, una persona adicional y un depósito de agua de al menos 400 litros para poder iniciar la cosecha, cuando las condiciones meteorológicas de esas primeras horas no justifican la aplicación de medidas tan restrictivas.

Antonio Gómez Olmos
Antonio Gómez Olmos

Redactor de temas agro. Madrileño de nacimiento y formación y manchego de adopción. Es en Castilla-La Mancha donde, a principios de este siglo, se especializó en información del sector primario

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