CONTENIDO ESPECIAL AUTOMOCIÓN

¿Cómo saber si es rentable tener un coche?

Con todas las opciones que hay, es posible desplazarse a diario sin tener un vehículo propio. La pregunta es, ¿sale rentable tener coche?

La forma de desplazarnos está cambiando. Las nuevas alternativas de movilidad urbanas y el auge de los alquileres de vehículos eléctricos por minutos, nos llevan a pensar que ya no sale tan rentable comprar un coche. ¿O sí?

No te pierdas esta guía rápida para valorar todas las opciones que tienes sobre la mesa.

Cómo calcular los gastos de tu coche

A la hora de comprar un vehículo, ya sea nuevo o de segunda mano, tendemos a centrarnos únicamente en el precio de compra. Y aunque es un desembolso elevado, no hay que olvidar el resto de gastos que conlleva tener un coche en propiedad:

  • El precio en el concesionario: Al importe de venta del automóvil hay que sumarle la financiación si es el caso.
  • El seguro: Según un estudio de Kelisto, el gasto medio en el seguro del coche es de 650 euros al año. Sin embargo, puedes encontrar opciones más económicas dependiendo de la aseguradora, la cobertura y el tipo de vehículo.
  • El combustible: El gasto en combustible dependerá, por supuesto, de los kilómetros que hagamos, pero también del consumo y de las variaciones en el precio.
  • Revisiones: Al coste de las ITV se añaden las revisiones que se aconsejan cada 10.000 – 20.000 kilómetros y las posibles reparaciones puntuales.
  • Impuestos: Podrás calcular el impuesto de circulación según la comunidad y la potencia del motor.
  • Otros posibles gastos: La plaza de garaje, el parking, peajes o la limpieza.

Teniendo en cuenta que un coche te puede durar fácilmente entre 10 y 14 años, no dudes en sacar la calculadora y hacer números.

Opciones alternativas a la compra del vehículo

¿Si no me compro un coche cómo me desplazo? Las alternativas en movilidad urbana han aumentado y se han diversificado mucho en los últimos años. El transporte público es siempre una buena opción para moverse dentro de la ciudad. Cada vez en más centros urbanos se encuentran bicicletas, patinetes o motos eléctricas que se pagan por minutos o por kilómetros. Eso es, pagas exactamente lo que usas.

Con la misma filosofía, los carsharings parten de la base de que, al no necesitar el coche en todo momento, su uso se puede dividir entre distintos conductores. Así se aprovecha al máximo un solo vehículo. Además son eléctricos y 100% sostenibles. Si buscas una solución con conductor, también puedes trasladarte en taxi o VTC.

Y por último mencionar el Renting y el Leasing, una modalidad de alquiler a largo plazo que está al alza. Tienes las ventajas de un automóvil en propiedad pero evitas los trámites, papeleos y mantenimiento.

Con todas las opciones que hay, es posible desplazarse a diario sin tener un vehículo propio. La pregunta es, ¿sale rentable?

¿Sale rentable tener un coche?

Al hablar del gasto en transporte no se suelen tener en cuenta elementos que son más complicados de cuantificar. Son esenciales para tomar la decisión y pueden resultar decisivos en la balanza. Es el caso del factor tiempo. Si usando el coche ahorras una hora de traslado de ida y otro de vuelta, habrá que añadir este elemento a la ecuación.

Lo mismo ocurre con la flexibilidad, la comodidad o las restricciones al coger el coche por la noche o tener que aparcar. En definitiva, la decisión de comprar o no un coche tiene que ajustarse a tu estilo de vida.

Define tus necesidades de desplazamiento, haz los cálculos de costes, estudia las alternativas y compara.

¿Lo más importante? que tengas en cuenta la previsión a medio y largo plazo. Porque recuerda, comprarse un coche no es solo el desembolso inicial, hay que mantenerlo año tras año.