Sector inmobiliario

Si le estafó una cooperativa de viviendas, sepa que aún puede recuperar su dinero

En Castilla-La Mancha, la media invertida o “perdida” por los cooperativistas está entre 25.000 y 30.000 euros

«Los cooperativistas y compradores de vivienda están protegidos por la Ley y pueden recuperar sus aportaciones», asegura Marta Serra del Defensor de tu Vivienda, proyecto que nace con el objetivo de proteger los derechos de los afectados en la compra de viviendas tanto por vía cooperativa, promoción de viviendas, como comunidad de bienes. Iniciativa que cuenta con la experiencia del despacho de abogados Sala & Serra.

«Los afectados no saben que pueden reclamar el dinero que invirtieron en una cooperativa de viviendas«, indica Marta Serra a Encastillalamancha.es, quien destaca que están amparados por la Ley 57/68 que exige a las promotoras y cooperativas contratar un seguro o un aval bancario que garantice la devolución de las entregas a cuenta para cubrir las aportaciones de los compradores de vivienda en caso de que éstas no lleguen a construirse o no se entreguen en el plazo convenido. «Si no se contrató ese seguro o aval, el banco puede ser responsable«, indica Marta, quien considera que, en ese caso, «reclamando por vía civil los compradores de una vivienda pueden recuperar sus aportaciones».

En Castilla-La Mancha también se han registrado casos de cooperativas que por diversos motivos («por el boom inmobiliario, los problemas urbanísticos y los abusos que han tenido lugar dentro del sector», indican desde El Defensor de tu Vivienda) ni han entregado el inmueble ni han recuperado su dinero, donde se ha invertido de media entre 25.000 a 30.000 euros, una cantidad que «con un sueldo medio-bajo suponen los ahorros de toda una vida y te impide llevar una vida normal», reconoce Marta.

SIN DINERO Y SIN CASA, EN UGENA

Un vecino de Ugena se encuentra en esta situación. Confió en la cooperativa Barcinto, que contaba incluso con el apoyo del Ayuntamiento en aquel momento (se trataba del año 2004). En esa época, el precio de la vivienda era muy alto y se empezaron a promocionar las de la cooperativa por menos de 110.000 euros. «Así que imagínate el aluvión de personas para conseguir una vivienda», destacaba este vecino (que prefiere no dar el nombre) a Encastillalamancha.es, a quien le deben 20.847 euros.

El tiempo pasaba y las obras no comenzaban. Se dio un margen de tiempo, un plazo de dos años, que acabó sin noticias de la que sería su casa, por lo que decidió marcharse de la cooperativa y actualmente «no sabemos dónde anda».

Vive esta situación con resignación y reconoce que desde el ayuntamiento de la localidad se dio mucha publicidad a esta cooperativa. «Yo me fiaba del ayuntamiento» y se lanzó a la compra de una casa.

Como este caso hay muchas situaciones que ya han encontrado solución en «El Defensor de tu Vivienda», donde han llegado «familias con los dos miembros en paro… Recuerdo el caso de una familia, con tres hijos, que apenas tenían para comer y cuando les devolvieron el dinero solo pudieron preguntarme: Esto no se torcerá».

De todos los casos que han presentado desde el despacho de abogados, «el 100 por 100» ha logrado el éxito, por lo que se paga las cantidades abonadas más los intereses. Desde que se pone la reclamación judicial hasta que se consigue la sentencia en primera instancia suele pasar un año y medio.

LA ESPERANZA, EN LA JUSTICIA

«Confío en que la Justicia nos dé la razón», indica el vecino de Ugena, quien piensa en ese dinero como «un fondo perdido, que no sabemos si lo vamos a recuperar». Este vecino del municipio toledano se salió de la cooperativa donde el precio final de los chalés (al principio no superaban los 110.000 euros) se situó en 162.000 y 168.000 euros.

El Defensor de tu Vivienda también lleva la cooperativa Lavianense, que proyectó 120 viviendas en el Residencial Los Molinos de Ocaña (Toledo). La fecha de finalización estaba prevista para finales de 2006. Y, al final, ni la casa ni el dinero que aportaron las familias (unos 28.000 euros de entrada por vivienda).

Pese a todo, en Castilla-la Mancha «conocemos la punta del iceberg», confiesa Marta, quien asegura que «tenemos cientos de clientes que han recuperado lo invertido en esas viviendas y que ya lo han cobrado».