Todos los partidos del Ayuntamiento de Madrid consensúan 352 medidas para superar la situación de crisis del coronavirus

El ejemplo de sindicatos y patronal frente al bochornoso espectáculo de los políticos

Aunque ya no sorprende, es increíble que, en una situación como la que vive España por la pandemia del coronavirus, los sindicatos y la patronal estén dando un ejemplo de diálogo pese a sus muchas discrepancias, y alcanzan acuerdos, mientras algunos partidos y sus dirigentes continúan intentando aprovechar la pandemia con fines partidistas

Mientras los sindicatos y las organizaciones empresariales, habitualmente enfrentados, están demostrando que dialogan desde sus discrepancias y alcanzan acuerdos, hay políticos de distintas ideologías que fomentan la crispación y protagonizan espectáculos tan bochornosos como los que se ven en el Congreso. Mientras los primeros han entendido que la gravedad de la situación actual necesita del esfuerzo de todos para superar la crisis sanitaria y económica del coronavirus, esos representantes de la soberanía popular siguen empeñados en provocar vergënza ajena en la ciudadanía. Unos más que otros, eso sí, pero parece que eso es lo que más les ocupa y preocupa.

El 22 de enero último, cuando Yolanda Díaz solo llevaba una semana como ministra de Trabajo y Economía Social, convocó a las patronales CEOE y Cepyme y a los sindicatos CCOO y UGT. Se reunieron, hablaron, todos cedieron algo en sus posiciones y, en menos de una hora, alcanzaron un acuerdo que hasta entonces parecía imposible: subir el salario mínimo interprofesional a 950 euros mensuales. Y no ha ocurrido ninguna de las desgracias que pronosticaban los agoreros para la economía y el empleo.

Un pacto por la creación de empleo y la reactivación económica

Seis meses después, el 3 de julio, esas mismas organizaciones sindicales y patronales han firmado con el Gobierno, en el palacio de La Moncloa, un pacto por la creación de empleo y la reactivación económica. Aunque no incluye medidas concretas a llevar a cabo para crear puestos de trabajo, y existen algunas discrepancias en determinados puntos, este acuerdo es importante porque supone la puesta en marcha de las cuatro mesas de diálogo que acordaron constituir en un pacto anterior y, sobre todo, porque demuestra que la única manera de afrontar los problemas e intentar resolverlos -en este caso, las gravísimas consecuencias sociales y económicas del coronavirus- es mediante el diálogo y el esfuerzo conjunto.

Durante los últimos meses, tras la declaración del estado de alarma en marzo, los tan criticados sindicatos han demostrado tener mucha responsabilidad y sentido común al negociar miles de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para evitar despidos, pese a que algunas empresas han aprovechado la situación o la ausencia de representantes de los trabajadores para imponer condiciones durísimas a sus plantillas.

En el Ayuntamiento de Madrid también han entendido que ahora es necesario dejar a un lado los intereses partidistas y trabajar todos en la misma dirección. Tras un mes de reuniones en cuatro mesas de trabajo, los 57 concejales de la capital de España, de cinco partidos distintos (PP, PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos, Más Madrid y Vox) han firmado Los Pactos de la Villa, un acuerdo que incluye 352 medidas concretas para que Madrid pueda superar la crisis.

Ese pacto ha sido posible porque, por una parte, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, no ha mantenido la misma actitud partidaria y provocadora de los dirigentes nacionales de su partido, el PP. Y por otra, porque todos los grupos de la oposición municipal dijeron, desde el primer momento, que estaban dispuestos a dialogar para alcanzar acuerdos y han cumplido ese compromiso. Con discrepancias, debates y alguna que otra salida de todo, claro que sí, pero lo han hecho.

Muchas dificultades para lograr acuerdos en el Congreso

Por el contrario, la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, que se constituyó en el Congreso de los Diputados, solo ha alcanzado algunos acuerdos muy generales y, pese a ello, no contará con el apoyo del PP en buena parte de ellos. Otros partidos tampoco los votarán, unos porque están en campaña electoral o las tendrán próximamente y Vox porque dice que no quiere participar en pactos con «este Gobierno socialcomunista», coletilla con la que sus dirigentes y diputados califican al Ejecutivo de coalición PSOE-Unidas Podemos cada vez que hablan de él.

Aunque ya no sorprende, es increíble que, en una situación como la que vive España por la pandemia del coronavirus, los sindicatos y la patronal estén dando un ejemplo de diálogo pese a sus muchas discrepancias, y alcanzan acuerdos, mientras algunos partidos y sus dirigentes continúan intentando aprovechar la pandemia con fines partidistas. Deberían tenerlo en cuenta quienes el 12 de julio vayan a votar en Galicia y el País Vasco, y quienes dentro de unos meses acudan a las urnas en Cataluña, si es que el presidente Quim Torra cumple su compromiso de convocar elecciones.

Se ha dicho y se ha escrito tantas veces, que resulta muy cansino tener que repetirlo. Esos políticos que parecen vivir en un mundo distinto al real, ¿no escuchan a la ciudadanía?, ¿sus asesores no les dicen los errores que cometen para que rectifiquen?, ¿no les hacer ver lo alejados que están de la realidad?, ¿no ven en las encuestas que la gente les pide que trabajen unidos frente a la crisis? De algunos ya se sabe que no van a rectificar nunca ni van a hacer caso a nadie, pero de otros que aspiran a gobernar este país se espera una actitud más responsable. ¿Lo serán algún día?