Día de la Región en Cuenca

Carlos Martínez, el joven con down que fue décimo en una oposición con 1.600 personas

"Quienes me conocen sabe que adoro el teatro, porque aquí todo es posible, sobre las tablas uno puede convertirse en quien quiera ser"

Carlos Martínez tiene síndrome de Down, pero eso no fue obstáculo para que sacara una plaza por oposición con la décima mejor nota entre los 1.600 participantes. Foto - Rebeca Arango

Tiene 26 años, pertenece a la Asociación Síndrome de Down de Cuenca, y ha sido uno de los verdaderos protagonistas del acto institucional del Día de la Región en la capital conquense. Se llama Carlos Martínez y es un ejemplo de superación y sacrificio. No en vano, tiene una plaza de ordenanza en la Subdelegación de Defensa en la provincia de Cuenca después de presentarse a unas oposiciones del cuerpo administrativo del Estado en las que, ojo, obtuvo la mejor nota de todas las personas que se presentaron de su provincia y la décima de toda España compitiendo con nada menos que 1.600 personas. Realmente impresionante.

Carlos Martínez es un ejemplo: «Yo no me pongo barreras, les invito a hacer lo mismo»

Bien, pues Carlos ha intervenido en el acto para afirmar que se siente muy feliz «de estar sobre un escenario, quienes me conocen sabe que adoro el teatro, porque aquí todo es posible, sobre las tablas uno puede convertirse en quien quiera ser. Y en la vida real también pasa, solo hace falta esfuezo, trabajo y muchas ganas, con todo eso he conseguido una plaza fija en la Subdelegación de Defensa en Cuenca».

Video del momento en el que Los Guachis, del hospital de Albacete, han recordado a la famosa Heidi.

Su ejemplo lo es para todos. Porque, como ha indicado, y lo ha dicho muy alto y muy claro, «yo no me pongo barreras, y les invito a ustedes a hacer lo mismo. Siento que Castilla-La Mancha ha crecido igual como región, sin complejos, para eso ha sido fundamental nuestro Parlamento regional, donde se gesta todo, cada una de las leyes que hace de esta región una tierra firme. Así que no olviden, sigan siempre adelante, porque la única batalla perdida es aquella que se abandona».

El aplauso que ha recibido Carlos ha sido de los más sonoros que se recuerdan. Merecido, por supuesto.