Respuesta a las declaraciones en el 'Espacio Reservado' de ENCLM

Asociaciones de pediatras rechazan la visión del consejero de Sanidad y defienden el programa de atención al niño sano

"Habrá pediatras donde tenga que haber y no donde no tenga que haber, porque no se puede tener a pediatras viendo a niños sanos", dijo entonces el consejero y estas asociaciones que representan a más de 8.300 pediatras defiende que el modelo actual "ha sido reconocido como de altísima calidad por numerosos estudios, y constituye una de las herramientas más efectivas para mantener unas tasas de morbimortalidad infantil entre las más bajas a nivel mundial"

Jesús Fernández Sanz en 'Espacio Reservado' Foto - Rebeca Arango

La declaraciones del consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, en el desayuno informativo ‘Espacio Reservado’ de encastillalamancha.es siguen levantando polémica. Allí expuso que habría que cambiar la manera en la que los pediatras atienden a los niños porque «no se puede tener pediatras viendo a niños sanos«. Hoy dos asociaciones de pediatras han cargado contra el consejero defendiendo el papel del Programa de Salud Infantil porque incluye medidas de prevención y detección precoz de enfermedades.

En un comunicado de prensa, la Junta directiva de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Junta directiva de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (Sepeap) informan de que han enviado una carta a Fernández Sanz manifestando su «rechazo más absoluto» y su disconformidad con esas declaraciones.

«Habrá pediatras donde tenga que haber y no donde no tenga que haber, porque no se puede tener a pediatras viendo a niños sanos», dijo entonces el consejero y estas asociaciones que representan a más de 8.300 pediatras defiende que el modelo actual «ha sido reconocido como de altísima calidad por numerosos estudios, y constituye una de las herramientas más efectivas para mantener unas tasas de morbimortalidad infantil entre las más bajas a nivel mundial».

En la misiva, ambas sociedades recuerdan que el Real Decreto 137/1984 y la Ley General de Sanidad 14/1986 definen y sientan las bases de la actual red de atención primaria, regulan el sistema de salud pública en España y establecen el modelo sanitario, en el cual, el pediatra es la puerta de entrada al sistema de salud de la población infantil y responsable de su atención integral: prevención de la enfermedad, promoción de hábitos saludables, detección precoz y tratamiento de las enfermedades infantiles y la orientación de los aspectos psicosociales de la crianza de los niños. «Y esta, es la labor integral que ejercen los pediatras de Atención Primaria de Salud», señalan.

Cribado de enfermedades frecuentes

El Programa de Salud Infantil, también conocido como «programa de atención al niño sano» incluye exploraciones realizadas por el médico especializado en Pediatría como el cribado de enfermedades frecuentes como la displasia evolutiva de cadera, opacidades corneales, malformaciones cardíacas, criptorquidia, alteraciones ortopédicas, craneofaciales y del desarrollo psicomotor, déficit de atención y trastornos de espectro autista, todas ellas situaciones en las que su diagnóstico tardío tendría repercusiones nefastas para los niños.

AEPap y Sepeap aseguran en la carta que «lo más habitual es que ocupe aproximadamente el 15% de la actividad asistencial de los pediatras de los centros de salud». Los pediatras de AP, además, recuerdan que «las medidas de prevención tales como la vacunación, test de detección de metabolopatías, cribado de hipoacusia, salud bucodental, prevención del síndrome de muerta súbita del lactante, de accidentes, del maltrato infantil, etc., así como la promoción de hábitos saludables (parentalidad positiva, alimentación, ejercicio físico, etc.), están siempre presentes en las consultas de los pediatras de Atención Primaria. Gracias a ello, por ejemplo, las coberturas vacunales de nuestro país son de las más altas de todo el continente europeo, lo que conlleva un importante ahorro económico y de recursos sanitarios».

Igualdad en el acceso a la atención especializada

En la carta, los pediatras también subrayan que el modelo actual ha disminuido las desigualdades en el acceso a una asistencia especializada. «Si las familias españolas no encontraran en los centros de salud de la sanidad pública a los profesionales mejor formados para realizar estas visitas del Programa de Salud Infantil, los buscarían en otros ámbitos. Las familias con más nivel socioeconómico buscarán en otras vías asistencia adecuada y quedarían el resto en una especie de Pediatría racionada y con acceso al pediatra con ‘filtros». Esto supondría crear «inequidades» en un momento en el que se habla de evitarlas.

Por último, los pediatras de AP destacan en la carta algunos de los problemas de salud más comunes en la población infantil. En España hay casi 7 millones y medio de menores de 0-14 años. De ellos, el 30% padece sobrepeso; el 20% presenta síntomas potencialmente relacionados con problemas alérgicos; el 10% padece asma, casi el 7% tiene trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Además, aumentan los nacimientos de niños prematuros, con las consecuencias que ello conlleva a medio y largo plazo. Las dos sociedades también destacan los problemas sociosanitarios y psicológicos que pueden sufrir los niños y el maltrato infantil “un problema en aumento”. Los pediatras de Atención Primaria consideran que todas estas situaciones “son sospechadas, diagnosticadas, tratadas y seguidas en nuestras consultas y deben seguir siendo manejadas en AP por especialistas pediátricos”.

Por todo ello, AEPap y Sepeap consideran que «los médicos especialistas en Pediatría somos los profesionales mejor preparados para realizar el Programa de Salud Infantil, además de realizar la asistencia a los niños enfermos agudos y crónicos, así como actividades docentes, tanto de pregrado como de posgrado, investigación y una importante labor social a través de actividades de educación para la salud en los colegios, institutos y asociaciones de pacientes; considerando los excelentes resultados en salud para la población infantil, a los que no debemos renunciar». Ambas sociedades consideran que «esta atención a la salud infantil asegurará un mejor estado de salud en la edad adulta, lo que a la larga supone un menor coste económico y una mejor calidad de vida de la población, hechos innegables y demostrados».