Un tercio de ellos, procedentes de Siria

Castilla-La Mancha acogió a 555 refugiados en 2017

La localidad de Sigüenza ha sido, con diferencia, la que más refugiados ha acogido según el informe de la Consejería de Bienestar Social: 256

Refugiados. Ilustración de Santi Morilla Foto - Santi Morilla

Un total de 555 refugiados han llegado a Castilla-La Mancha a lo largo del pasado año 2017, un 32 por ciento procedentes de Siria, que han sido acogidos por las entidades colaboradoras en Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo.

Según los datos aportados a Efe por la Consejería de Bienestar Social, registrados a raíz del acuerdo entre la Oficina regional de atención a la personas refugiadas y las entidades que tienen convenio con el Ministerio, Sigüenza (Guadalajara) ha sido la localidad con mayor número de acogidas, con un total de 256.

Toledo, la provincia con menos acogida de refugiados

En la provincia de Ciudad Real los refugiados acogidos han sido 126, en la de Albacete 107 y en Toledo 66, a través de la gestión de cinco entidades: ACCEM Guadalajara y Albacete, CEPAIM Ciudad Real y Cruz Roja de Ciudad Real y de Toledo.

Del total de refugiados que han llegado a Castilla-La Mancha el pasado año, 253 son hombres, 164 mujeres y 136 menores, mientras que entre los países de procedencia sobresalen, además de Siria, Venezuela y Ucrania.

La cifra de solicitantes de asilo que aporta el Ministerio de Empleo y Seguridad Social es de 180, cifra que no coincide con la de las entidades

Por su parte, la Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social también ha comunicado a la Dirección General de Acción Social y Cooperación de la Consejería el número de solicitantes de asilo que iban a ser trasladadas a la región, que computa 180, cifra no coincide con la de las entidades.

La información y consulta sobre las personas que son acogidas en la comunidad es una de las funciones de la Oficina regional de atención a las personas refugiadas, que fue creada en agosto del año 2015 como instrumento para articular respuestas a la ciudadanía y a las entidades públicas y privadas colaboradoras.

Fuentes de la Consejería han señalado que para abordar este asunto apuestan por un enfoque del problema que «intente abordar las múltiples dimensiones del mismo» de manera que se atajen tanto la raíz como las consecuencias.

En este sentido, la Dirección General de Acción Social y Cooperación apuesta por trabajar para solventar los problemas humanitarios urgentes y «combinarlos con las medidas a medio y largo plazo», así como involucrar a las instituciones internacionales, europeas, nacionales y locales.

Una oficina para atender a las personas que lo necesiten

El objetivo de la Oficina del Refugiado es, desde su inicios, respaldar todas las acciones que sean necesarias para la acogida y atención a los refugiados y activar medidas que contribuyan a incrementar la participación de los actores sociales en una movilización conjunta de solidaridad y respuesta.

Desde su puesta en marcha, y hasta el momento, la Oficina ha recibido 61 ofrecimientos, de los cuales 36 corresponden a entidades y administraciones locales, y 25 son procedentes de familias y particulares, ha precisado la consejería de Bienestar Social.

Asimismo, estos ofrecimientos se traducen en 16 recursos no habitacionales, es decir, de profesionales que ofrecen asistencia jurídica, lingüística o legal, y 14 recursos habitacionales, con un total de 147 plazas para personas refugiadas.

Política de cooperación del Gobierno regional

Sin embargo, la Consejería ha considerado que las grandes crisis humanitarias no se pueden abordar solo desde la atención a los refugiados en los países de destino, y por eso ha impulsado una política de cooperación para el desarrollo con acciones que se desarrollen en los países de origen de estas personas.

En materia de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Gobierno regional ha financiado una ayuda humanitaria para Siria a través de Unicef, en 2017, y tres ayudas para los campos de refugiados ubicados en Jordania y Líbano, por medio de entidades como ACNUR, MPDL y Cruz Roja.

En 2016, la acción humanitaria de la Junta se vio reflejada en tres ayudas humanitarias, por valor de 80.825 euros, a las organizaciones MPDL, Acción contra el hambre y ACNUR, y en el año de la puesta en marcha de la Oficina del Refugiado, 2015, el Ejecutivo destinó cinco ayudas humanitarias a UNRWA, Unicef, MPDL, Cruz Roja y Acción contra el hambre, por un total de 143.532 euros.