"Esa situación pudo conmigo", afirma, ante lo que le sucedió en Madrid

El triatleta Alarza y su ayuda a una embarazada a la puerta del teatro ante un piquete

Es un campeón, pero también un ser humano, como no podía ser de otra forma. Y lo demostró el día de la huelga general, cuando tuvo que defender la integridad física de una mujer embarazada justo cuando tanto él como su novia querían acceder a disfrutar de una obra de teatro en Madrid.

Hablamos del triatleta talaverano Fernando Alarza, quien decidió contar la experiencia vivida en las redes sociales y poco menos que se armó. Con más opiniones a favor que en contra, pero para que no quedara ninguna duda, un día después, el jueves 15, él mismo lo quiso aclarar a través de Facebook, lo que les contamos a continuación.

El triatleta, que acaba de conseguir la medalla de plata en el campeonato del mundo sub-23 y que es una de las principales bazas españolas para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, lo cuenta así:

«Creo que es difícil imaginar la situación que viví ayer. Un ciudadano que va a una función de teatro con entradas con mucho tiempo de antelación y se encuentra una manifestación. Muy bien, de acuerdo con todo, hay que hacerse notar, hacerse oír y que sepan que estamos ahí, creo que estamos pasando momentos muy complicados y todos tenemos familiares, amigos o nosotros mismos…».

Lo que hicieron Alarza y su novia fue intentar acceder al teatro, y para ello preguntaron a un policía si era posible entrar, «a lo que me contestó que había gente entrando y que lo intentáramos. Nos acercamos pero era imposible, incluso dimos la vuelta un par de veces, pero al ver que la gente seguía entrando nos volvimos a acercar».

«Si no pasamos pues vendremos otro día y reclamaremos nuestra entrada, pensé».

Pero aquí llegó el problema: «Lo que no iba a permitir era la siguiente situación: hicieron una cadena humana para impedir el paso, pues bien, nos vamos y punto; pero cuando vi a mi lado que había una mujer embarazada que su marido la estaba intentando proteger… Recibiendo empujones y golpes por todos los lados no lo soporté, tuve que ir a ayudar a aquella persona, con los correspondientes empujones, agresiones, insultos…».

Y matiza: «He de decir que si no tenía que pasar a un teatro pues no paso, pero esa situación pudo conmigo».

Alarza aclara que la señora embarazada no merecía ese trato, con toda lógica, y que lo que hizo fue defenderla. «No me pongo a favor de unos y otros, lo único que denuncio y denuncié en mis redes sociales es a ese centenar que sólo busca que se líe. Estoy de parte de los que protestan por lo que estamos pasando y yo soy el primero, pero, ¿por qué no hacen esas cosas en casa de los verdaderos culpables?».

El triatleta talaverano piensa que ser deportista «no me puede apartar del derecho de dar mi opinión y denunciar situaciones que opino que no son las más acertadas. Creo que soy persona como todos y tengo unos derechos que, por supuesto, lucharé porque se me respeten».

Y termina dejando muy clara su postura: «Creo que son momentos difíciles y quiero mandar todo mi apoyo a esa gente que de verdad lucha para paliar esa situación que estamos pasando y mandar todo mi desprecio a aquella minoría que lo convierte en una batalla campal».