Ley de memoria histórica

IU denuncia que el Obispado de Cuenca se niegue a eliminar "símbolos franquistas" de la Catedral

Izquierda Unida lamenta también que considere al fundador de la Falange una "víctima" con derecho a la reparación moral

Izquierda Unida ha lamentado que el Obispado de Cuenca considere a José Antonio Primo de Rivera una «víctima» que tiene derecho a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar, tal y como se establece en la Ley de Memoria Histórica.

La formación política asegura que así lo indica el Obispado en un recurso presentado en el Ayuntamiento de Cuenca tras la aprobación de una moción que exigía la retirada de la fachada de la Catedral del nombre de José Antonio Primo de Rivera y de tres símbolos de la Falange.

IU pone de manifiesto que en este recurso el Obispado señala que «no existen en la fachada de la Catedral de Cuenca escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Tan solo puede leerse el nombre de José Antonio Primo de Rivera sobre una cruz de la fachada. A poco que se conozca mínimamente la Historia de España, no supone ni exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, ni de la Guerra Civil y ni de la represión de la dictadura, máxime cuando se trata de alguien condenado a muerte y ejecutado antes de la dictadura, al inicio de la Guerra Civil, encontrándose en prisión cuando comenzó la misma». El Obispado añade que el fundador de la Falange Española cumple los requisitos para acogerse a los artículos primero y segundo de la Ley de Memoria Histórica, aquellos en los que se reconocen y amplian los derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia -por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa- durante la Guerra Civil y la dictadura, otorgando también el derecho a la reparación moral y a la recuperación de la memoria personal y familiar.

Ante este recurso, Izquierda Unida indica que un informe de la Secretaría del Ayuntamiento avala el acuerdo adoptado en el Pleno para retirar estos símbolos, a los que califica como «símbolos franquistas».