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Denuncian que una macrogranja se proyecta en una zona protegida de la Demarcación del Guadiana

Almendros (Cuenca), término donde iría proyectada la macrogranja.

Un grupo de vecinos que forma parte de la Asociación en Defensa de la Economía Responsable de Almendros, ha mandado al presidente de la CHG un informe que versa sobre la incompatibilidad e ilegalidad del proyecto de una macrogranja en las proximidades del municipio

Desde Almendros, un pequeño municipio de la provincia de Cuenca, alertan que existe un proyecto de macrogranja que busca asentarse sobre una zona protegida, dentro de la demarcación de la sierra de Altomira. Estaría proyectada, según indican, en las inmediaciones de un pozo de emergencia para abastecimiento humano y buscaría constuir una balsa de purines que iría proyectada “sobre un cauce temporal”.

En un comunicado, la Asociación en Defensa de la Economía Responsable de Almendros, informa de que ya se ha enviado una carta a la presidencia de la Confederación Hidrográfica del Guadiana para alertar de este proyecto y, de este modo, han adjuntado una serie de informes “avalados por ingenieros titulados en Medio Ambiente” así como abogados.

Rechazo de la población

La plataforma estima que existe un rechazo a este proyecto por parte de “más del 85 por 100” de la población y han presentado un recurso del alzada al proyecto, a partir de las deficiencias que se han observado. Indican que en los documentos presentados por la empresa interesada ya se afirmaba que “el consumo de agua procede de un sondeo existente de propiedad municipal”, con lo que “no se produciría una modificación apreciable de los caudales”.

Mapa de los usos de suelo y la zona del término municipal de Almendros.

Este pozo, según informan desde la Asociación, está situado en el cerro “del Espino” de la localidad, cuyo territorio está incluido en el Registro de Zonas Protegidas de la Demarcación del Guadiana. Ante ello, los promotores del proyecto buscan un nuevo sondeo de aguas en las proximidades, aunque estaría “a una distancia inferior” a la necesaria, según los vecinos del municipio conquense.

Al respecto, el colectivo ha recordado que según la definición de perímetros de protección para captaciones de aguas de abastecimiento público del Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG), “los mismos pueden establecerse entre 400 y 1.500 metros, en función del tipo del material permeable del terreno”.

Anomalías en el proyecto de macrogranja

Por lo tanto, los demandantes consideran que “se produce una doble anomalía en este proyecto”, porque “de una parte el nuevo sondeo estaría a una distancia inferior a la referida (que es de 900-1.500 metros) y, además, el proyecto adolece de un informe geológico que determine la realidad del terreno que según se pone de manifiesto estaría en la misma zona de formaciones carbonatadas de permeabilidad alta o muy alta”.

Además, en la documentación que ha enviado a la CHG, la asociación pone de manifiesto, que el proyecto es “intencionadamente ambiguo” en la definición de las necesidades de agua.

Con ello, los promotores “pretenden ocultar que las necesidades de agua de abastecimiento y de saneamiento son desmedidamente superiores a aquellas por las se pide autorización”, ha indicado la La Asociación para la Defensa de la Economía Responsable de Almendros (Cuenca).

“Frivolidad” del delegado de Medio Ambiente

Ante este caso, los vecinos de Almendros creen que las declaraciones de Joaquín Cuadrado, director provincial de Agricultura, Medio Ambiente  y Desarrollo Rural en Cuenca, quien aseguró que “en el recurso de alzada los vecinos ponen lo mismo que en las alegaciones”, demuestran una “frivolidad”, y suponen un insulto al trabajo realizado para llevar a cabo las reclamaciones.

Así, advierten que la crítica es sobre un proyecto y no sobre la totalidad de granjas porcinas, además de “contra la actitud del alcalde” que, a juicio de la Asociación, “no ha dicho públicamente nada” y que demostrarían unos “posibles intereses” en la construcción de la macrogranja, que sería la segunda de unos promotores que ya son propietarios de una granja “dentro del pueblo”.