Ahora que llega la campaña

El "decálogo de prevención" de APAM CLM para evitar los incendios forestales

La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha, y dado que la mayor parte de los fuegos de deben al factor humano, recuerda que extremar la precaución es el mejor medio de evitarlos

APAM CLM: la prevención, lo mejor para evitar los incendios

La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha (APAM-CLM) ha dado una serie de consejos para prevenir los incendios forestales.

Ante el inicio de la campaña, APAM-CLM recuerda que la prevención es “el mejor arma para combatir los incendios forestales, sobre todo en una época en la que el campo y los montes presentan un estado de sequedad absoluto”. Añaden que “los árboles, además, ya no cuentan con los altos valores de humedad que presentaban meses atrás, la leña y los restos de podas en el monte también se muestran muy secos y son combustible para los incendios”.

Por todo ello, “y ante la época del año en la que la ciudadanía disfruta en mayor medida de la naturaleza y el hecho de que las condiciones meteorológicas son favorables para la propagación de incendios, hacen que sea el momento de extremar la precaución para poder prevenir la provocación de un incendio forestal”, subrayan.

Así, un año más, APAM-CLM, “ante el hecho de que la mayoría de los incendios son provocados por el ser humano“, presenta un “decálogo de prevención“.

Decálogo de prevención

1. No usar el fuego en el medio natural en la época comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, ni tan siquiera en áreas recreativas con barbacoas de obra. Tampoco fuera de esa época cuando las condiciones lo desaconsejen. Sin fuego no hay incendio.

2. Si se va a utilizar maquinaria que pueda producir chispas, como una radial o motosierra, en zonas forestales o dentro de la franja de 400 metros que la rodea, hacerlo siempre con permiso, en días sin viento y asegurando que la maquinaria se utiliza en buen estado de mantenimiento. No hay que olvidar tener cerca una provisión de agua y/o extintor ante un posible incendio.

3. No fumar en el monte ni arrojar colillas tanto en el monte como en cualquier otro lugar en el que exista vegetación seca; no arrojarlas desde ningún vehículo.

4. Evitar siempre abandonar residuos en el medio natural; así como se traen se pueden depositar en el contenedor adecuado.

5. Si se accede al medio natural con el coche, hay que evitar siempre aparcarlo en una zona cubierta de pasto ya que el catalizador y el tubo de escape alcanzan temperaturas altísimas y pueden provocar un incendio al entrar en contacto con la vegetación.

6. Todos pueden hacer una labor de concienciación. Es importante recriminar actitudes irresponsables a otros usuarios del monte con el objetivo de extender estos consejos.

7. Es importante dar valor a una actitud vigilante cuando se va al monte. De modo que con la observación se pueda ser testigos de acciones o situaciones que puedan provocar incendios, como es la aparición de vertederos ilegales o puntos de vertidos en el monte. Es importante avisar a los Agentes medioambientales  a través del 112 en caso de observar actitudes o situaciones peligrosas. En caso de incendio es importante que se faciliten a los equipos de emergencia todos los datos que sean solicitados sobre la situación que se está observando.

8. Es importante hablar también de la prevención pasiva, como exigir a los gobernantes mayores recursos económicos para invertir en prevención de incendios, labores selvícolas que dan puestos de trabajo y que, en caso de incendio forestal, frenarán el avance de las llamas.

9. Prevenir incendios forestales de forma pasiva también pasa por poner en valor los recursos  forestales: montes de los que se extraen productos comerciales son más valorados y cuidados por los ciudadanos, montes que no se ponen en valor, como turismo, setas, madera, apicultura, caza y pesca, etc. son susceptibles de abandonarse y ser pasto de las llamas mucho más fácilmente.

10. En caso de incendio solo intentar apagarlo si es incipiente.  Cuando se encuentre uno cerca de un incendio, hay que evitar vaguadas y zonas con acumulación de vegetación, hay que caminar en contra de la dirección del viento, nunca ladera arriba y si es posible acercase a zonas ya quemadas; piscinas, arroyos o zonas rocosas también pueden ayudar  a librarse del fuego.

En caso de zonas de Interfaz 

APAM CLM recuerda que Zonas de interfaz son aquellas en las que el terreno forestal y el urbano se solapan no existiendo una discontinuidad que dizerencie zona forestal y otra urbana. Claros ejemplos son muchas de las urbanizaciones que han proliferado especialmente en los últimos 30 años, inmersas en zonas forestales arboladas y de matorral de gran espesura. No solo hay urbanizaciones en zonas de interfaz sino viviendas aisladas y equipamientos de ocio, naves agrícolas, usos forestales, edificios asimilables, etc.

Si la vivienda se encuentra en el medio natural o forma parte de un conjunto de viviendas inmersas en terreno forestal “es importante proyectar una mínima infraestructura contra incendios forestales, llamado plan de autoprotección, el cual es una figura de obligado cumplimiento según la Ley de Montes de Castilla La Mancha para estas infraestructuras situadas en zonas de interfaz”, subrayan antes de agregar: “La forma de cumplir ese requisito sería contar con un documento firmado por una persona competente en la materia y el cual contemplase”:

1. La realización de una faja perimetral alrededor de la zona urbanizada libre de vegetación, creando así una discontinuidad en la vegetación que dificulte la propagación del incendio. Lo recomendable es abrir una faja con una anchura que sea el doble de la altura dominante del arbolado circundante. En caso de no ser un monte arbolado es indispensable al menos realizar un desbroce perimetral y eliminación de arbolado y matorral en una anchura de cuatro metros.

2. Contar con un depósito de agua en buen estado de conservación, bien señalizado y perfectamente accesible con tomas para los medios de extinción, tanto terrestres como aéreos.

3. Colocar las posibles barbacoas existentes dentro de la parcela de la vivienda, no en un punto del perímetro.

4. Evitar utilizar como seto de perímetro de parcela especies altamente inflamables como arizónicas y brezos.

5. En caso de existir parcelas o solares sin construir donde el pasto y la vegetación se desarrolle sin control es conveniente el desbroce de las mismas, en caso de existir arbolado no es necesario eliminarlo pero sí asegurarse que sus ramas no entran en contacto con la vegetación herbácea del suelo y sus copas no alcancen en su planta a la de árboles próximos. Este criterio también sería de aplicación en zonas verdes que pudieran existir dentro de la urbanización y en los propios jardines particulares aledaños a las viviendas.

6. Retirada de acumulación de restos vegetales de poda y basuras, próximas a tales construcciones y vías de comunicación.

7. Correcto mantenimiento de tendidos eléctricos, tendidos en mal estado pueden producir chispas e incluso deflagraciones. Deberá asegurarse de que ningún árbol en caso de caída pueda tocar los cables.

8. Tener identificados los puntos donde existan depósitos de combustibles, que deberán estar separados de las viviendas y aislados del combustible vegetal.

9. Vías de acceso y comunicación en buenas condiciones y libres de obstáculos, con señalización adecuada e indicando aquellas que no tengan salida; además de vías indicadas para la evacuación.

10. Establecimiento de zonas seguras para la población en caso de incendio.

11. Disponer de una red de hidrantes para el abastecimiento de los vehículos de extinción puede ser muy útil, debiendo en su caso estar bien identificados sobre el terreno.

Dentro de la parcela

1. Hacer una franja desbrozada alrededor del edificio como mínimo de 3 metros de anchura, donde la masa arbórea, en caso de existir, se mantendrá aclarada y podada.

2. Seguir la vegetación herbácea.

3. Evitar la acumulación de restos vegetales (troncos, ramas, hojas) y otros residuos.

4. Cortar el arbolado seco, muerto o enfermo.

5. Usar especies de plantas poco inflamables, reemplazando las que sí lo sean. Es recomendable un espaciamiento entre las plantas de 3 a 5 metros. Evitar setos con especies muy inflamables como las arizónicas o cupresáceas.

6. Mantener los tejados y canalones limpios de ramas, hojas o restos de combustibles. También es importante los enseres que tenemos en zonas como porches, donde solemos tener muebles de plástico (mesas, sillas), toldos, etc. En caso de incendio, hay que retirarlos.

7. Es muy importante mantener las vías de acceso despejadas y libres por seguridad de uno y la de los medios de extinción.