DATOS DEL INE: LAS FAMILIAS SOLO PUEDEN GUARDAR 6,5 EUROS DE CADA 100

La difícil tarea de llegar a fin de mes y ahorrar algo

Hace tiempo que en España existen los llamados trabajadores pobres: son personas que tienen trabajo, pero es tan precario y con salarios tan bajos que se encuentran por debajo del nivel de la pobreza y no llegan a fin de mes.

No es un secreto decir que la crisis económica ha contribuido a hacer más ricos a algunos ricos y más pobres a muchos trabajadores y a pequeños empresarios y autónomos. Eso lo sabe todo el mundo: los que tenían mucho, porque han visto cómo ha aumentado su capital, y los que sólo tenían para ir viviendo, porque ahora no pueden llegar a fin de mes en condiciones dignas. Desde 2008 hasta ahora, los años de la crisis, en España la desigualdad social ha aumentado mucho más que en los países de la Unión Europea.

Los especialistas dicen que la tasa de ahorro ideal de las familias españolas debería ser el 10% de lo que ingresan, después de pagar los impuestos correspondientes. En 2009, cuando ya se había extendido por el mundo y España una crisis económica que José Luis Rodríguez Zapatero y su Gobierno se negaban a llamar por su nombre, crisis, los hogares españoles ahorraban una media del 9,6% de sus ingresos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Cada año se ahorra menos

En 2010 ese porcentaje llegó a ser del 10% de los ingresos, quizá porque las familias se apretaron el cinturón y quisieron ahorrar ante el temor a una crisis que cada vez era más grave y cuya duración no se podía prever. Desde entonces, la tasa de ahorro de los hogares españoles ha ido disminuyendo hasta situarse en el 6,5% en el segundo trimestre de este año. Es decir, que de cada 100 euros que tiene una familia después de pagar los impuestos, solo ahorra 6,5 euros. Es el nivel de ahorro más bajo desde 2008, pese a que el Gobierno de Mariano Rajoy insiste en que la crisis económica ya se ha superado.

Puede parecer sorprendente que disminuya el nivel de ahorro precisamente ahora, cuando la renta disponible por la ciudadanía ha aumentado. Pero tiene una explicación: los salarios han disminuido tanto en los últimos años que son invertidos casi en su totalidad en el consumo para vivir día a día; y muchas personas llevaban tanto tiempo en desempleo que, cuando han encontrado trabajo, lo que podrían ahorrar de su salario se lo gastan en adquirir bienes de consumo que antes no han podido comprar. Así lo ha explicado en El País el economista Rafael Pampillón y en eso coinciden muchos especialistas.

Hace tiempo que en España existen los llamados trabajadores pobres: son personas que tienen trabajo, pero es tan precario y con salarios tan bajos que se encuentran por debajo del nivel de la pobreza y no llegan a fin de mes.

Amancio Ortega y su hija, los más ricos

También hay personas millonarias y multimillonarias. Casi al mismo tiempo que se han conocido esos datos del INE también se ha publicado la lista de las 100 personas con más dinero de España, que cada año confecciona la revista Forbes. El fundador del grupo empresarial Inditex, Amancio Ortega, uno de los hombres más ricos del mundo, encabeza un año más la lista, con un capital de unos 70.000 millones de euros; le siguen su hija Sandra, con 6.500 millones, y el presidente de Mercadona, Juan Roig, con 4.800 millones.

Estos millonarios tienen todo el derecho a serlo, siempre que consigan el dinero de manera lícita, creen empleo y tengan a sus trabajadores en condiciones dignas. Y, por lo que difunden los medios de comunicación, parece que los tres cumplen esas condiciones.

El problema no son esos millonarios, aunque parezca exagerada la cifra de su capital. El problema es que en España ha aumentado mucho la desigualdad social y existen trabajadores pobres, pequeños empresarios arruinados y autónomos muy precarios, mientras el Gobierno presume de la reducción del desempleo pero no reconoce los trucos que aplica para contabilizar esa disminución: contratados a tiempo parcial para unas horas al día, pero que deben trabajar más sin cobrarlas; desempleados que han dejado de figurar en las listas de las oficinas públicas de empleo, porque estaban aburridos de esperar a que les llamaran para trabajar; contratos temporales…