Antes se acometerán otras actuaciones

La electrificación de la línea de tren Madrid-Extremadura tardará tres años o más

El secretario general de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Manuel Madruga, ha expresado su "moderada satisfacción" tras la reunión con el secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, José Javier Izquierdo

El secretario general de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Manuel Madruga, ha asegurado que la electrificación de la línea de tren convencional Madrid-Extremadura, que pasa por Talavera, se va a demorar un mínimo de tres años.

Así lo la indicado este miércoles a los periodistas Madruga, que ha mostrado una “moderada satisfacción” sobre la reunión mantenida el martes en Madrid entre el secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, José Javier Izquierdo; la consejera de Fomento, Agustina García; y representantes de Fedeto y los sindicatos CCOO y UGT, que conforman el Pacto Social del Ferrocarril en la provincia de Toledo.

Madruga ha señalado que ya se empieza a “evolucionar en una línea que ha estado abandonada durante 10 años en cuanto a inversión”, si bien ha reconocido que algunas de las peticiones del Pacto Social como la doble vía o la electrificación van a tardar más de lo esperado.

Antes de cumplir con esas demandas, desde Fomento les han trasladado, según el secretario general de Fedeto, que se tendrán que acometer actuaciones para “establecer la señalética, medidas de seguridad que hasta ahora eran telefónicas y que ahora van a ser más tecnológicas y determinados apartaderos que van a procurar que cuando el tren se averíe los tiempos de solución del problema se acorten”.

En este sentido, Manuel Madruga ha asegurado que esas medidas se van a materializar entre 2019 y 2020 pero que la electrificación “va a largo plazo, tres años o más”.

“Extremadura y Castilla-La Mancha se merecen un tren digno, hoy tienen un tren tercermundista pero ya se están dando pasos”, ha defendido el secretario general de los empresarios de la provincia de Toledo, antes de manifestar su preocupación por el deterioro de la vía, más de lo esperado por Fedeto, ante “la ausencia de inversión en la última década”.