Eran de categoría realista, similares a las utilizadas en el Mercadona

¿Unas caretas para el atraco de Yuncos o para una fiesta en Ibiza?

Uno de los testigos, M.Q., ha reconocido ser amigo de Miguel Ángel Seoane, uno de los acusados, y ha señalado que fue él quien compró tres caretas vía internet que fueron pagadas con la tarjeta de un amigo

Los autores del atraco de Yuncos utilizaron caretas para no ser reconocidos.

En la cuarta sesión del juicio que se está celebrando en Toledo sobre el atraco de Yuncos, en el supermercado Mercadona, la cuestión ha sido saber si unas caretas que se compraron por internet estaban destinadas a ser utilizadas en el acto delictivo o para una fiesta en Ibiza o de Halloween.

Recuerden que en el atraco resultó herido de gravedad un agente de la Guardia Civil, Román David, quien recibió un disparo en el cuello y quedó parapléjico.

Tres caretas como las que se utilizaron en el atraco de Yuncos

Uno de los testigos que ha comparecido hoy, M.Q., quien ha reconocido ser amigo de Miguel Ángel Seoane, uno de los acusados, ha indicado que fue él quien compró tres caretas vía internet que fueron pagadas con la tarjeta de un amigo (quien también ha testificado hoy y lo ha corroborado) pero que en ningún momento eran para ser utilizadas en el atraco, “las necesitaba yo para mi uso y de otras personas, para una fiesta en Ibiza”; en contra de la versión del fiscal, quien insiste en que se compraron expresamente para ser utilizadas en el atraco y que en la elección de las mismas participó el propio Seoane.

Fue un cuento de chinos lo que conté, porque me coaccionaron, un cuento de niños

M.Q. ha negado que Seoane le ayudara y como quiera que su versión de hoy ha sido completamente diferente a la que dio en su día ante la Guardia Civil, cuando dijo que era el propio Seoane quien quería las caretas supuestamente “para un baile o algo así”, ha recalcado que “me coaccionaron y tenía miedo”. Cuando el fiscal le ha preguntado si mintió entonces, ante la Guardia Civil, o lo hacía hoy durante la vista oral, el testigo ha dicho que “mentiría entonces. Fue un cuento de chinos lo que conté, porque me coaccionaron, un cuento de niños”.

Acto seguido, el fiscal le ha preguntado que por qué no denunció a la Guardia Civil por las supuestas coacciones, a lo que ha señalado… “¡Sí, claro, cómo voy a denunciar a la Guardia Civil!”.

Su amigo, quien puso su tarjeta de crédito para abonar las caretas, había señalado previamente en el juicio que un día le llamó M.Q. para decirle que quería comprar unas caretas “para Halloween o una fiesta, que si le podía prestar la tarjeta de crédito como un favor, él me daba los 140 euros de las caretas en efectivo y yo las compraba con mi tarjeta vía internet. Y le hice el favor, por eso al día siguiente las compré”.

Tres caretas que, ha confirmado, eran de color carne y de categoría realista, muy parecidas a los rostros humanos. Que incluso llevaban nombre: el boxeador, el loco… Cuando el fiscal ha pedido que le enseñaran en el video que grabaron las cámaras del Mercadona el momento en los tres atracadores entraban, el testigo ha reconocido que las caretas que compró eran iguales a las que llevaban.