Literatura

El poeta social Fernando Redondo invita al compromiso con "Al descubierto"

El toledano muestra su visión más social, asumiendo una humanidad visceral, que acerca a la radicalidad humana, adentrándose a las raíces del ser humano

Fernando Redondo.

Un nuevo poemario llega a las bibliotecas y a las manos de lectores desde “Uno Editorial”. Se trata de la publicación “Al descubierto. Veinticinco poemas sociales y dos apéndices del amor”, obra de Fernando Redondo Benito, poeta social castellano-manchego, que muestra su visión más social, asumiendo una humanidad visceral, que acerca a la radicalidad humana, adentrándose a las raíces del ser humano.

Se trata de la poesía más desgarrada de Fernando Redondo, como señala la introducción a esta nueva edición poética, que “surge del encuentro de este poeta castellano-manchego con la realidad más cercana de miles de hombres y mujeres que, durante su vida, luchan por la igualdad y la fraternidad en el mundo”.

La solidaridad, la dignidad humana, la libertad, el encuentro con el pobre, son algunas de las señas de identidad que Fernando Redondo muestra en sus versos, afrontándolo desde la escritura más auténtica y generosa, aquella que entiende de sentimientos, de emociones y de pasiones.

Señalan en la introducción de la obra poética que “el lector que se acerque por primera vez a los versos de este poeta social, no espere una realidad con sordina, sino que debe prepararse para afrontar el cuestionamiento constante de algunas de las vulneraciones más fragrantes de los derechos humanos en pleno siglo XXI. El lector no debe buscar una poesía que le acomode o le evada, sino que se sitúa ante versos que invitan al compromiso y la reivindicación, de algún modo con la necesidad de tomar la calle”.

Poesía social que emana de la escritura comprometida de Fernando Redondo, mostrando una respuesta necesaria ante la indiferencia y la globalización que de la misma vivimos en estos momentos. Poesía social que también revela amor, ofreciendo, entre otros textos, una “Mirada de Dulcinea2, con dedicatoria a “El Toboso, Cuna Universal de Dulcinea”. Valentía poética, comprometida y responsable, es la que muestra Fernando Redondo.

Este poeta castellano-manchego no se resigna al inmovilismo y a la comodidad. Fernando Redondo nunca se ha mostrado como alguien que paraliza, sino que construye y se convierte en puente que dialoga y nutre la realidad de valores y presencias solidarias. De ahí surge el reflejo del trabajo que desarrolla en Hispanoamérica, logrando poner en valor, con sus aportaciones literarias y de reflexión académica, el desarrollo cultural y poético de muchos pueblos.

Desde la solidaridad y la opción preferencial de los pobres esta poesía queda al servicio de la humanidad, con versos que persiguen acrecentar el corazón y la mirada por todos los hombres y mujeres, por la humanidad.

Versos abiertos a los más vulnerables

Como señala el propio Fernando Redondo, “estos versos quedan abiertos a todos, pero sobre todo a los más vulnerables, al grito desgarrador del pobre, a la mujer aplastada, al niño huérfano o abandonado a la suerte de un mar, a los que viven la indiferencia, acá y allá… estos versos quedan abiertos al comprometido con la vida, al que no renuncia a proclamar las desigualdades, al que trabaja por la justicia social y la dignidad humana, al que hace del bien común un eje vertebrador de la sociedad”.

Fernando Redondo Benito, cervantista, poeta social, es natural de Tembleque (1980). Grado Universitario en Ciencias Religiosas por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Santa María de Toledo” (Universidad Eclesiástica de San Dámaso), es docente de la Formación Profesional para el Empleo. Posee la Encomienda de Número de la Orden Real de Isabel la Católica (2007) y la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio (2015). Ha sido reconocido con la Placa de Reconocimiento al Mérito Regional de Castilla-La Mancha (2006), además de recibir importantes reconocimientos nacionales e internacionales por su compromiso cultural y literario en Hispanoamérica, como el nombramiento de Guanajuatense Honorario (2006, Guanajuato, México) o el de Ciudadano Honorífico de Azul (2007, Azul, Argentina).

En la actualidad es coordinador regional de la ONGD Misión América en Castilla-La Mancha y voluntario de las Obras Misionales Pontificias, donde forma parte del Consejo de Comunicación de OMP España y desarrolla la animación misionera en la Archidiócesis de Toledo.