Elecciones Castilla-La Mancha 2019

26-M, la noche en la que Castilla-La Mancha se entregó al PSOE

La contundente victoria del PSOE en las elecciones autonómicas y municipales celebradas el 26 de mayo devuelve al partido una cuota de poder institucional impensable y mucho menos casi sin la necesidad de pactar para ello. Eso sí, no hay que confundir un triunfo incontestable con un cheque en blanco. El PP está obligado a reflexionar sobre el fondo y las formas con las que hace política en Castilla-La Mancha, porque algunos resultados se parecen más al ridículo que a una abultada derrota

El 26-M el PSOE ganó en Castilla-La Mancha contundentemente las elecciones europeas, las autonómicas y las municipales, lo que devolverá a los socialistas una cuota de poder institucional como pocas veces tuvieron y eso que a lo largo de 28 años fueron siempre el partido hegemónico.

El 26-M ha dejado una situación prácticamente impensable hace apenas un par de años, cuando la legislatura se puso cuesta arriba en el Gobierno y en el partido. Los datos son apabullantes se miren por donde se miren.

El PSOE ganó en todas las provincias las elecciones autonómicas y las municipales. El 26-M asentó su victoria en todas las capitales, más Talavera y Puertollano y la mayoría de los municipios más poblados de la región. Tres diputaciones con mayoría absoluta y dos con mayoría simple y solo dependientes de acuerdos con Unidas Podemos; o sea, que tendrán presidente del PSOE.

El PSOE vuelve al papel que más les gusta, un partido regionalista moderado

Bajo el liderazgo de Emiliano García-Page, en el partido y en el Gobierno, los socialistas vuelven a ser reconocibles en el papel que más les gusta ser, y además parecer, un partido regionalista moderado. El resultado de Page, uno de los tres presidentes autonómicos que goza de mayoría absoluta y el que más ampliamente la ha logrado, solo se consigue conectado y conectando. Y eso implica trabajo, capacidad de diagnóstico, estar en todos lados y con todos y, además, escuchar.

Los 12 concejales conseguidos en Toledo por Milagros Tolón son incontestables. Su rival más directo, el PP de Claudia Alonso, se ha quedado en la mitad: 6. Fin de la cita. Tita García, en su primer intento, ha reducido al PP del alcalde Jaime Ramos a la tercera parte del futuro Grupo Socialista. En Guadalajara Alberto Rojo ha dejado a las puertas de la historia a un político tan consolidado en la ciudad como Antonio Román, al que no obstante pueden salvar los pactos. Por citar solo lo más contundente de lo sucedido el 26-M.

Al PP solo le quedan isletas de poder institucional tras el 26-M

Así las cosas, al PP le quedan isletas de poder, las más importantes en Albacete, Ciudad Real y Guadalajara, donde pese a perder las elecciones les da la suma con Ciudadanos o con Cs y Vox. Aunque es fácilmente imaginable que el PSOE no dará por perdidas sin más estas batallas y que donde le sea posible cortejar el apoyo de Ciudadanos para garantizarse alguna Alcaldía más, lo peleará.

Siempre defiendo que las cosas pasan por algo y tienen una explicación. Desde luego así es también con los resultados electorales, que cuando tienen la contundencia de lo sucedido el 26 de mayo en Castilla-La Mancha no se explica por un solo factor.

Ganar a lo grande elecciones tan diferentes como las europeas, autonómicas y municipales implica que la conjunción de todos los elementos que influyen en las urnas sea positiva: haber planificado todo bien, ejecutarlo a la perfección, que el contexto político sea favorable, la marca del partido al alza y que el rival o los rivales hayan hecho lo contrario.

Los votos no engañan y reflejan que los socialistas conocen mejor el terreno y, por lo tanto y salvo excepciones a ambos lados, han acudido con mejores candidatos, un mensaje más reconocible y creíble por la ciudadanía y lo han trasladado mejor.  Algunos resultados del PP, más que abultada derrota, son hacer el ridículo. Y si los dirigentes políticos no lo entienden o echan la culpa solo al contexto, seguirán cosechando nuevas derrotas.

 

Algunos resultados del PP más que abultada derrota son hacer el ridículo

Nadie imaginó los resultados en Castilla-La Mancha tal y como se han producido. Los 19 escaños del PSOE no estaban en ninguna previsión, pero que Page derrotaría con contundencia a Paco Núñez era la opinión generalizada. Como se preveía un retroceso importante en Toledo, en Talavera y en líneas generales. El concejal número 12 de Milagros Tolón en Toledo y la mayoría absoluta de Tita García en Talavera no estaban en los cálculos que se daban por realistas antes del 26-M.

Ciudadanos paga la falta de implantación territorial

La división de la derecha y la fuerza de los liderazgos socialistas, personalizados en Emiliano García-Page, pero con réplicas en las principales ciudades de la región, han hecho el resto. Y ha evitado que los buenos resultados de Cs en algunas zonas y en las Cortes no sirvan para que sean influyentes, porque el PSOE no les necesita y con el PP no suman. La falta de implantación territorial es un hándicap importante cuando se baja al terreno de las autonómicas y municipales.

Algo aún más grave en Vox, que además de carecer de implantación territorial y de referentes locales, se ha ido desinflando para quedarse en un nivel de representación más similar a lo que es: un partido de extrema derecha y esta una corriente minoritaria entre los españoles en general y los castellano-manchegos en particular.

El PSOE no debe confundir victoria con cheque en blanco

Los socialistas aún no se acaban de creer el recuento y pasan los primeros días en una nube. Es razonable. Y deseable que no caigan en el error de confundir una victoria contundente con un cheque en blanco, porque no lo es.

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Euforia socialista el 26 de mayo.