La Policía Nacional ha detenido en Alcázar de San Juan a diez personas por su presunta participación en los graves disturbios registrados en el barrio de La Pradera, donde dos agentes fueron agredidos «con extrema violencia» cuando trataban de identificar y detener a un conocido delincuente sobre el que pesaban varias órdenes judiciales de detención e ingreso en prisión.
Los hechos se produjeron cuando los policías procedieron a identificar a este individuo, sobre el que constaban numerosas requisitorias judiciales. Según ha informado la Policía Nacional, el hombre ofreció una resistencia activa y violenta y pidió ayuda a otras personas que se encontraban en la zona.
Estas personas, aprovechando su superioridad numérica, se abalanzaron conjuntamente contra los agentes y los agredieron repetidamente, provocando una severa alteración del orden público.
La violencia desplegada contra los policías terminó impidiendo que pudieran detener al reclamado y facilitó finalmente su huida.
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Nacional puso en marcha un importante dispositivo de seguridad en el que participaron unidades desplazadas desde distintos puntos de la provincia de Ciudad Real, con el apoyo de efectivos de la Policía Local.
El operativo estableció un dispositivo de cierre en las inmediaciones del lugar de los altercados con el objetivo de auxiliar a los agentes heridos, restablecer el orden público y localizar a los implicados.
Como resultado de esa primera intervención, el pasado 28 de julio fueron detenidas cuatro personas identificadas por su presunta relación con los disturbios.
El dispositivo policial continuó durante los días posteriores mientras el Grupo Operativo Local de la Policía Nacional de Alcázar de San Juan desarrollaba una investigación para determinar la identidad de todos los responsables de las agresiones.
Las pesquisas permitieron finalmente identificar y detener a otras seis personas, con lo que el número total de arrestados por su participación en los hechos asciende a diez. Todos ellos han sido puestos a disposición policial.
Los dos policías que fueron atacados durante los disturbios sufrieron graves lesiones como consecuencia de las agresiones y, según ha informado la Policía Nacional, continúan actualmente de baja médica.